16 de septiembre de 2019
DIRECTOR ANTONIO MARTÍN BEAUMONT

Un mariscador gallego provoca un terremoto en el extraño caso de Diana Quer

Después de más de dos meses sin una sola pista material sobre la joven madrileña desaparecida en la costa gallega, un hallazgo determinante puede poner patas arriba la investigación.

El móvil de Diana Quer hallado casualmente este jueves por un mariscador en el muelle de Taragoña, en la zona coruñesa de Rianxo, puede suponer un antes y un después en el extraño caso de la desaparición porque es la primera pista material de la joven de 18 años tras más de dos meses de búsqueda infructuosa de la Guardia Civil, que llegó a movilizar a un centenar de agentes al considerar de alto riesgo esta desaparición.

La aparición del móvil tiene una importancia relativa para la investigación ya que, si bien refuerza la tesis de que la joven pudo montarse en un coche que se desplazó hasta la zona de Taragoña-Rianxo, no hace sino confirmar lo que ya se sabía a través de la señal emitida por este aparato, según su enganche a los diferentes repetidores.

La Guardia Civil trabaja también con el testimonio de vecinos que aseguran que, el día que desapareció Diana, vieron dos coches en el muelle de Taragoña. Siempre según estos testimonios, la joven se bajó de un coche para montarse en otro en el que se habría conseguido ver a un hombre de "mala pinta".

Además, estas fuentes recuerdan que los investigadores consiguieron a mediados de septiembre acceder al contenido del móvil a través de una activación remota y previa autorización judicial. El ministro del Interior en funciones, Jorge Fernández Díaz, explicó a la prensa este extremo tras el revuelo por la lectura de mensajes en la aplicación de Whatsapp desde el número de Diana.

El móvil apareció en la zona en la que se vio a Diana por última vez

El móvil ha sido encontrado por una persona que se dedica al marisqueo en la zona de Rianxo, donde algunos testigos supuestamente situaron a la chica el día de su desaparición, en concreto en el área del muelle de Taragoña. Es un punto que los investigadores han rastreado porque es aquí donde se pierde la señal del móvil de la joven desaparecida el 22 de agosto cuando veraneaba en A Proba do Caramiñal.

Este municipio donde pasaba las vacaciones Diana con su madre y hermana menor se encuentra a unos 15 kilómetros del puente de Taragoña. Es aquí donde se pierde el rastro de la señal del teléfono móvil, que se quedó sin batería y, por tanto, se volvió indetectable para la Guardia Civil. Con anterior al hallazgo del celular, los investigadores ya habían rastreado casas abandonas y otros lugares de esta zona para tratar de encontrar, sin éxito, una pista de la joven madrileña.

Diana López-Pinel, la madre de la joven, ha insistido esta semana que todas sus hipótesis apuntan a que su hija "va a aparecer con vida y que está bien", insistiendo en la posibilidad de que su hija se encuentre en Estados Unidos, algo que su exmarido, Juan Carlos Quer, descarta y tacha de "fantasía".

La última pista, el 22 de agosto

La última vez que se vio a Diana Quer fue la madrugada del 22 de agosto. Su móvil se quedó sin batería pasadas las cuatro de la mañana. La joven veraneaba con su madre y su hermana Valeria en A Proba do Caramiñal, un pequeño municipio coruñés que celebraba una verbena veraniega. Días antes había estado con su padre en Ibiza, cumpliendo con el reparto fijado tras el divorcio.

El grupo de amigos en este municipio ha confirmado que Diana se despidió de ellos para irse andando a su casa. A las 2.40 horas escribió un mensaje en la aplicación móvil de Whatsapp a un amigo, al que dijo que un "gitano" la estaba increpando.

Comenta esta noticia
Update CMP