Terremoto en la política española con epicentro andaluz y réplica en Valencia

Compromís y el centro valenciano ven más cerca el adelanto electoral, el PP no, en el PSPV están “desconcertados”, y el factor Vox y el techo para entrar en Corts pueden ser decisivos.

Los resultados y las declaraciones de la noche electoral andaluza pronostican un vuelco que, en su versión más obvia, pasa por un pacto del centro-derecha, entendiendo por tal al que pueda resultar de las conversaciones que comenzarán este lunes entre PP y Cs, y PP y Vox. Pablo Casado no ha hecho ascos a la opción tripartita de derechas. En las filas populares hay valencianos que creen que Vox simplemente apoyará desde fuera. En las de Ciudadanos-CV, que lo que no va a permitir Albert Rivera es que siga gobernando cuatro años más el PSOE-A (llevaba 36), al que sin embargo apoyaron en la legislatura que fenece.

José Luis Ábalos tiene un fácil zasca por mentar el anticonstitucionalismo

Deslegitimada con sus actos por el propio Pedro Sánchez la lógica de dejar gobernar a la lista más votada, la segunda opción post-electoral, la única a la que se han podido encomendar Susana Díaz desde Sevilla y José Luis Ábalos desde Madrid, es la del pacto constitucionalista para frenar a Vox, el partido al que la primera ha hecho la campaña. Hasta Pablo Iglesias le ha reprochado a Díaz no haber dejado de hablar de Vox, aunque haya repartido la responsabilidad de su crecimiento, para que no se diga, con los lideres nacionales de PP y Cs.

Díaz no, pero Ábalos, que forma parte de un Gobierno apoyado en otros declarados anticonstitucionalistas (PdCat, ERC, Bildu, PNV ...), tiene fácil zasca. El ministro valenciano ha llegado a afirmar como si se lo creyera que ésta es la primera vez que “una fuerza fuera de los valores constitucionales entra en un parlamento español”. Gabriel Rufián se parte la caja. Arnaldo Otegi seguramente también.

Se ha hablado poco de Andalucía en esta campaña, la verdad. Por lo menos aquí no ha llegado. Un destacado periodista valenciano veía claro que los andaluces le han cobrado a Díaz la factura por el acercamiento de Sánchez a los separatistas catalanes. En Madrid los medios dicen que no sólo por eso. Ésta era la primera vez que se votaba desde la llegada del actual presidente a La Moncloa.

 

La ex-ciudadana Carolina Punset ha escrito donde todos los que quieren que se sepa su verdad oficial, en Twitter -en donde tampoco ha faltado la felicitación de Marine Le Pen a Santiago Abascal- que “en Europa fue la crisis económica la que dio alas al populismo de extrema derecha. Aquí resistíamos orgullosos libres de esa lacra hasta que el independentismo despertó el fantasma de Blas Piñar. PP y Cs se han encargado de aupar a Vox con su histrionismo en relación a Cataluña”. Café para todos. Otros han empezado a llamar a las barricadas.

Y mientras, la extrema derecha, de subidón. Sepan que en porcentaje Vox ha superado a Ciudadanos y a Podemos en sus primeros éxitos electorales, en Andalucía y Bruselas. El PSOE ha hecho con Vox lo que el PP de Mariano Rajoy con Podemos: crear “monstruos” que se les acaban escapando de las manos, en opinión de un relevante miembro valenciano de Ciudadanos. Bueno, en el engorde de Vox Carles Puigdemont, un juez flamenco, y el 155 efímero y light también deben haber ayudado.

El PSOE ha hecho con Vox lo que el PP con Podemos: engordarlos

De nuevo en redes Glòria Marcos, ex-dirigente de Esquerra Unida, ha aprovechado para pedir otra vez la dimisión de Alberto Garzón, el actor “secundario” de Pablo Iglesias en Unidos Podemos, por desmovilizar a la izquierda y dejar paso a la extrema derecha, que aquí cada uno aprovecha la coyuntura para hablar de su libro.

En Ciudadanos hay quien cree que Vox también le ha restado votos a Podemos (el PP los puede haber perdido en favor de Cs) porque, más que de extrema-derecha, que también, los de Abascal y compañía son votos del descontento, como lo eran hasta ahora los de los morados que no venían de Izquierda Unida. Ojo, o como muchos de los de Compromís, básicamente los que no vienen del Bloc.

En donde escriben los que también quieren que se sepa la otra verdad, en whatsapp, la sorpresa ha sido tan grande que un destacado miembro de Compromís se confesaba “en shock”, entre otras cosas porque los tracks televisivos daban más a PSOE, menos a Vox, y triple empate del resto a 21. Y las cuentas entonces a las izquierdas les salían.

En Compromís hay quien cree que estamos ante un "procés" pero al revés

Su análisis de urgencia era que se han juntado la abstención de las izquierdas con el voto oculto de la extrema derecha, y que la suma del desinterés, la corrupción, la desorientación de la izquierda, y la falta de identificación de los deseos de la gente han hecho el resto. Estamos ante un “procés” pero al revés, sentenciaba. Pues eso, que en Andalucía se ha hablado mucho de Cataluña.

Casi todo lo que queda a la izquierda del PSOE y del PSPV ha sentido miedo la noche del domingo. Muchos ponían como ejemplo en grupos de whatsapp la cara de Antonio García Ferreras. Una fuente del PPCV, contenta porque el PP puede poner al presidente en Andalucía, se confesaba consciente de que tampoco ellos pueden bajar aquí la guardia con Vox.

Dos destacados miembros del PSPV veían el resultado andaluz “desconcertante” o calificaban lo de Susana y el PSOE de “batacazo”. “La corrupción pasa por fin factura a todos”, remataba uno de los dos. El otro pronosticaba tiempos peores, con Vox triunfando aún más en las elecciones Europeas.

¿Y cómo afecta este panorama al terreno de juego político valenciano?

En el PP hay quien cree que a Ximo Puig le va a “dar miedo” adelantar nuestras Autonómicas porque esto, lo de Andalucía, “no se lo esperaba nadie”. Ojo, que Puig por un lado, y Sánchez por otro, son los únicos españoles que barajan modificar el calendario político español convocando elecciones anticipadas. Otra fuente popular, que antes de este domingo veía claro el adelanto valenciano, ahora cree que a Pedro Sánchez, precisamente por temor a lo que pueda venir, los separatistas le van a acabar aprobando los Presupuestos Generales del Estado y que no convocará Generales, con lo que la urgencia de Puig por desmarcar al PSPV del PSOE será menor.

¿Qué es más necesario para Puig, convocar antes de que lo haga Sánchez, o dejar bajar el suflé del triunfo de la derecha andaluza?

Recuerden que Susana Díaz, vieja aliada del president, a quien éste apoyó frente a Sánchez en las primarias federales, no ha querido ver a su secretario general en campaña más que lo estrictamente imprescindible porque pensaba que le manchaba. Con Puig pasaría igual. La duda es qué es más necesario para el líder del Botànic, huir de la mancha convocando antes de que lo pueda hacer Sánchez, o dejar bajar el suflé del triunfo de la derecha andaluza.

Por eso en Compromís hay quien ve la convocatoria anticipada “más cerca” que ayer. Febrero está marcado en rojo, y para eso habría que convocar este mes. En Ciudadanos, como pronostican al PSOE la pérdida del pesebre andaluz, complicaciones judiciales, y fuerte crisis nacional (¿¿¿que el PSOE no va a gobernar Andalucía???), auguran una necesidad casi imperiosa de Puig por marcar distancias. Y se acuerdan de José Félix Tezanos y del 30% que el CIS le daba al PSOE en España. ¿Sin Andalucía?

Anda que no han protestado porque EU se quedaba fuera por poco, y anda que no les vendría bien si el que se no pasa del cuatro y pico es Vox

Ciudadanos en Valencia está feliz. Mucho. Pasar de 9 a 21 en su segunda comunidad fetiche es más que una inyección de moral para un partido al que muchos daban por amortizado tras la pérdida de la influencia que ejercía cuando el que gobernaba era Rajoy. El PPCV también está contento, porque se ha demostrado que incluso perdiendo (es segundo en las andaluzas y encima ha bajado. Como Sánchez en las últimas Generales) puede ganar. Isabel Bonig toma aire. Toni Cantó debe estar al caer. Además las encuestas han vuelto a fallar. 

Con todo, en el PP también recuerdan que la barrera electoral para entrar en el parlamento andaluz es del 3%, mientras que en la Comunidad Valenciana hay que sacar un 5%. ¡Anda que no ha protestado la izquierda valenciana porque EU -y antes el Bloc- se quedaba fuera por poco, y anda que no le podría venir bien si ahora el que no pasa del cuatro y pico es Vox! Igual en mayo ya no hablamos de esas cifras.

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