09 de julio de 2020
DIRECTOR ANTONIO MARTÍN BEAUMONT

Gresca en la prensa "progre": ni la Virgen de Lourdes salva a Sánchez

Pedro Sánchez este martes en La Coruña.

Pedro Sánchez este martes en La Coruña.

El hundimiento del líder del PSOE ha derivado en una guerra entre los medios de izquierdas. Sólo El País, que sufre una especie de síndrome de Estocolmo, es capaz de ver la solvencia de éste

La situación crítica en la que llega Pedro Sánchez a la cita con las urnas -agravada por su papelón en el debate del lunes- ha provocado un cisma dentro del PSOE; pero también entre la izquierda mediática.

Andan los principales medios y periodistas progresistas a la gresca por la salud política del secretario general de los socialistas, a quienes no pocos dan ya por más muerto que vivo.

El País se desmarca este miércoles con  un editorial que deja traslucir cierto síndrome de Estocolmo de un periódico al que el PSOE lleva años considerando de su propiedad. En él, titulado Sánchez y Rivera y convertido en trending topic, el diario de Antonio Caño salva la cara a Sánchez. O al menos lo intenta.

"Ha demostrado mayor altura política, profundidad de propuestas y un aplomo personal más acorde a lo que se espera de un candidato a jefe del Ejecutivo. En un entorno no muy alentador, probablemente es quien más capacidades está mostrando para abordar los complicados retos institucionales, políticos, económicos y sociales de la España de hoy", afirma.

Por contra Público pone nombres y apellidos a los muñidores de la operación que hay en marcha para matar a Sánchez al día siguiente de las elecciones. Habla abiertamente el diario de "complot", "emboscada" y "conspiración" y sitúa en ella a Patxi López, que sería el presidente de la gestora que llevaría el PSOE hasta un Congreso extraordinario; a Susana Díaz, Emiliano García-Page, Ximo Puig, Carme Chacón, Eduardo Madina y, cómo no, a los expresidentes José Luis Rodríguez Zapatero y Felipe González.

 

El hundimiento de Sánchez está causando incluso roces entre compañeros de emisora. Pepa Bueno subía este miércoles la persiana de Hoy por Hoy con un editorial en el que recriminaba al líder socialista y otros políticos de la vieja escuela que su entorno se haya ido reduciendo "a los aparatos del partido, los compañeros de escaño o los interlocutores institucionales o económicos". Creyéndose que España era es "cifras, argumentarios, inauguraciones, palabras, palabras, palabras…".

Y en paralelo también en la SER Iñaki Gabilondo insuflaba oxígeno a Sánchez avisando de que todavía queda "mucho partido" y felicitándose por el hecho de que el martes en La Coruña "por fin apretó las tuercas y se soltó el pelo".

Ganan en número, no obstante, los columnistas de izquierdas que creen que a Sánchez no le salva no la Virgen de Lourdes. Escribe sobre él Isaac Rosa en Eldiario.es, otro de los medios de referencia del socialismo: 

"Ha envejecido una década en quince meses. Y su coche, que empezó a tirar mal hace tiempo, se ha calado en la vuelta final. En plena campaña electoral. Mientras los suyos le gritan desesperados a lo Luis Moya '¡Trata de arrancarlo, Pedro, por Dios!', él lleva unas semanas que no acierta ni a meter la llave del contacto. La otra noche en el 'debate decisivo' volvió a quedarse embarrado en la cuneta. No hizo nada mal, que a estas alturas de campaña ya es mucho, pero tampoco nada especialmente bien".

Y el Huffington Post titula con un conciso y contundente Objetivo: Sánchez.

Qué largos se le van a hacer a Pedro Sánchez estos diez días. 

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