05 de junio de 2020
DIRECTOR ANTONIO MARTÍN BEAUMONT

Alfonso Ussía fulmina al "mamarracho importado" de Ada Colau por "indocumentado"

Alfonso Ussía y Ada Colau.

Alfonso Ussía y Ada Colau.

Batet dejó que se jure lealtad a la Constitución a lo "gamberro". Ya lo hizo en la anterior Legislatura pero en ésta se ha sumado y unido a los mequetrefes un "tontoché" que riza el rizo.

Como a tantos otros españoles a Alfonso Ussía no le gustaron las fórmulas de juramento o promesa a la Constitución que admitió Meritxell Batet en el Congreso de los Diputados hace unos días porque cree que convierten la Cámara Baja en una payasada: "Reunión de payasos con poca gracia. De payasos listos que son menos listos y graciosos que los payasos tontos".

Y es que tal como recuerda en su columna de La Razón, la presidenta del Congreso "ha autorizado que se jure lealtad a la Constitución a lo gamberro. Ya lo hizo en la anterior y nada fértil Legislatura. Pero en ésta, se ha sumado y unido a los mequetrefes un mamarracho importado por Ada Colau de Argentina, un tontoché apellidado Pissarello que ha rizado el rizo de la estupidez durante su juramento o promesa. Es el mismo que humilló y vejó a la Bandera de España, la nación que le ha sacado de la miseria, en el balcón principal del Ayuntamiento de Barcelona".

Se hace eco Ussía de que Pisarello "ha prometido lealtad a la Constitución en nombre de las 13 Rosas" y clama indignado que el Parlamento es una institución digna del mayor respeto y que Batet se ha pasado ese respeto "por los blondos rizos ovinos que adornan su frondosidad pilosa, es decir, los pelos de la cabeza".

El escritor y periodista va más allá y asegura que "las 13 Rosas no eran tan rosas ni trece. Conformaban un grupo terrorista financiado por el comunismo internacional" y concluye que "Pissarello es un indocumentado y un resuelto fantoche, un argentino pelotudo al que hemos permitido vivir entre nosotros a cambio de que nos respete". 

Por eso resume que si Batet tuviera "vergüenza, tendría que revocar los juramentos o promesas a la Constitución de los que se han saltado las normas establecidas para tal fin. Es decir, obligar a los camiseteros y chancletas de los separatismos y la izquierdas estalinistas, a jurar o prometer de nuevo esa lealtad que no conocen ni por asomo".

Sin embargo, sospecha que no hará nada porque "forma parte del Circo Sánchez, donde no crecen los enanos, sino los traidores y los sinvergüenzas".

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