05 de agosto de 2020
DIRECTOR ANTONIO MARTÍN BEAUMONT

Los nombres del auténtico comité político que decidía la suerte de las regiones

Los ministros Illa y Ribera con los "expertos", que eran en realidad personal de Sanidad.

Los ministros Illa y Ribera con los "expertos", que eran en realidad personal de Sanidad.

En las reuniones bilaterales para estudiar los cambios de fase solo había dos epidemiólogos, y uno era el propio Simón. Al principio ni redactaban informes. Hasta que Madrid protestó.

Nunca hubo un informe del Hospital Universitario Johns Hopkins que situara a España como el quinto país del mundo que más test de Covid-19 realizaba allá por el mes de abril ni tampoco existió jamás un comité de expertos que decidiera únicamente con criterios técnicos los cambios de fase de la desescalada de las comunidades. 

Finalmente este jueves lo reconoció a regañadientes el propio Salvador Illa en el Congreso, durante una comparecencia en la Comisión de Sanidad. "Yo tomaba la decisión en base a informes técnicos de la directora general de Salud Pública. A ella le venía desde el Centro de Coordinación de Alertas y Emergencias Sanitarias avalado por el doctor Simón", señaló el ministro. 

El Ejecutivo ha tardado tres meses en reconocer lo que las comunidades ya sabían, puesto que en las videoconferencias que semanalmente mantenían los consejeros de Sanidad con Illa y su equipo para nunca hubo ningún experto independiente. 

Es más. Inicialmente las comunidades no obtuvieron un solo papel por parte de Sanidad que razonara por escrito los motivos de su cambio o no de fase, hasta que Isabel Díaz Ayuso anunció que iba a demandar al Ministerio ante el Tribunal Supremo cuando éste decidió no dejar que Madrid pasara a la fase 1. A partir de entonces Sanidad sí empezó a elaborar informes. 

No solo Madrid se quejó de las decisiones arbitrarias de aquel supuesto comité de expertos que no era tal. También la Comunidad Valenciana, Andalucía y Cataluña vieron detrás de algunas decisiones un trazo político. 

Ximo Puig, por ejemplo, sospechaba que el Gobierno central había decidido castigar a algunas comunidades socialistas para que congelar a la Comunidad de Madrid en fase cero no pareciera una venganza contra el PP en la cara de Ayuso.

Es más. En el sanedrín que decidió los cambios de fase solo había una epidemióloga, a mayores de Fernando Simón. Se trata de su número dos y la mujer que le sustituyó cuando éste hubo de pasar la cuarentena, María José Sierra

Sierra sí es experta en medicina preventiva, salud pública y epidemiología, con experiencia en crisis como la de la fiebre hemorrágica Crimea-Congo. El resto, no. 

En esos encuentros con las comunidades participaron, según diversas fotografías que tiene ESdiario, Illa, Simón, Sierra, la ministra Teresa Ribera y otros tres altos cargos del Ministerio de Sanidad. El secretario general, Faustino Blanco; la directora general de Cartera Básica y de Servicios del SNS y de Farmacia, Patricia Lacruz; y la directora de Salud Pública, Pilar Aparicio. Y hasta ahí.


Una de las reuniones de Sanidad con el consejero madrileño y su equipo.

 

Los nombres que publicó Efe el 29 de abril fueron, en realidad, los de un grupo de expertos que asesoró al Gobierno de Pedro Sánchez en la elaboración de los planes de la desescalada, pero que nada tuvo que ver después con las decisiones sobre los cambios de fase. 

Así lo reconoció este jueves uno de esos expertos, Miguel Otero, economista e investigador principal del Real Instituto Elcano y profesor en el Instituto de Empresa. "Este grupo existir existió y ayudó a diseñar el plan de desescalada. Después, de decidir el pase de fases se encargaron los técnicos de Sanidad", aclaró.

El grupo al que se refería era uno que dio a conocer la agencia pública de noticias a finales de abril y que incluía una quincena de, según el teletipo de Efe, "expertos en epidemiología, salud pública, deuda, nuevas tecnologías, filosofía, desigualdad, inteligencia artificial, economía y relaciones internacionales".

Desde Manuel Muñiz, secretario de Estado de España Global, a Raquel Yotti, directora del Instituto de Salud Carlos III. Pasando por Miguel Hernán, profesor de Bioestadística y Epidemiología de la Escuela de Salud Pública de la Universidad de Harvard, y Borja Barragué, profesor de Filosofía del Derecho en la UNED, entre otros.

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