25 de mayo de 2019
DIRECTOR ANTONIO MARTÍN BEAUMONT

Un informe independiente arruina la gestión de Carmena y Colau por su mentira

Ada Colau y Manuela Carmena: no es oro todo lo que reluce.

Ada Colau y Manuela Carmena: no es oro todo lo que reluce.

El Observatorio de Servicios Urbanos desmonta punto por punto a los "ayuntamientos del cambio". Y destapa el gran fraude de sus políticas educativas, medio ambientales y de tráfico.

No es oro todo lo que reluce. O que Podemos intenta vender que reluce. Los llamados ayuntamientos del cambio, cuya representación encabezan Manuela Carmena y Ada Colau,  no presentan diferencias "sustanciales" con el resto de municipios en sus partidas presupuestarias destinada a educación, bienestar comunitario o medio ambiente.

Es más. Han incrementado los gastos pero no las inversiones, según las conclusiones de un informe elaborado, a pocos meses de las elecciones municipales, por el Observatorio de Servicios Urbanos (OSUR) en el que se analiza la evolución de las cuentas locales entre los años 2010 y 2018 para 21 ciudades españolas en base a cifras oficiales.

Analizando las grandes líneas presupuestarias, la inversión en educación es ligeramente superior en 2018 por parte de los gobiernos tradicionales, con 47,63 euros por habitante frente a los 46,18 euros de los nuevos actores.

Pero yendo al detalle, el informe destaca que desde 2015 el gasto destinado al funcionamiento de centros docentes de preescolar, primaria y educación especial, ha crecido exponencialmente en ambos tipos de gobiernos municipales, hasta los 36,11 euros de los tradicionales, un 21% más que los 28,72 euros de los nuevos.

Las partidas para servicios complementarios a educación, es decir, becas comedor y otras ayudas a las familias mantienen la tendencia (8,78 euros vs 8,72 euros) pero son prácticamente iguales. Sumando ambas partidas tendríamos un gasto por habitante de 44,89€ frente a 37,44€ a favor de los ayuntamientos "clásicos" en un tema tan sensible que, además permite facilitar la incorporación de la mujer al mercado laboral.

En el apartado bienestar comunitario -que engloba servicios como gestión de residuos, limpieza viaria, abastecimiento de agua, alcantarillado, servicios funerarios, alumbrado y la protección del medio ambiente- tampoco hay diferencias remarcables entre ambos tipos de gobierno, según refleja el citado estudio. Así, los gobiernos "tradicionales" dedican a está partida agregada 153 euros/habitante de media anual frente a los 151,63 de los gobiernos municipales del cambio.

En el transporte público, uno de los servicios al que más dinero destinan los ayuntamientos en general, los presupuestos consolidados muestran un gasto muy similar entre ambos tipos de ayuntamientos, aunque en el 2018 los gobiernos del cambio se comprometieron a gastar 50,91 euros frente a los 44,59 de los tradicionales.

Para Ramiro Aurín, director general de OSUR, "los autodenominados ayuntamientos del cambio han confundido gasto con inversión. Sin aumento de las inversiones los servicios no mejoran, mientras el aumento de otro tipo de gasto compromete la estabilidad financiera del ayuntamiento a largo plazo".

 

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