23 de octubre de 2020
DIRECTOR ANTONIO MARTÍN BEAUMONT

La pesadilla del PP continúa: C's amenaza con barrerlos también en Andalucía

Los populares temen que Ciudadanos les pase por encima también en Andalucía.

Los populares temen que Ciudadanos les pase por encima también en Andalucía.

Los populares dan por hecho que Susana Díaz adelantará las elecciones a este año. Cunde el miedo y el desánimo entre ellos, por acabar superados por C's y porque no saben cómo evitarlo.

El sismógrafo político está enviando señales: el terremoto causado en el PP por el desastre de las elecciones catalanas podría tener una réplica en Andalucía antes de que acabe el año.

Los populares de Juan Manuel Moreno, que no atraviesan por un buen momento, están convencidos de que Susana Díaz llamará a los andaluces a las urnas en verano o a comienzos del otoño. En cualquier caso, este año, sin apurar el calendario hasta marzo de 2019 (cuando tocan).

Y ha cundido entre ellos el miedo y el desánimo, según ha constatado ESdiario. El miedo a que el PP andaluz acabe como el PP catalán, barrido por Ciudadanos. Y el desánimo porque nadie sabe cómo evitarlo, cómo impedir que el electorado de centro derecha andaluz se eche en brazos de Juan Marín.

Con el agravante de que en Andalucía si Susana Díaz gobierna es precisamente gracias a Ciudadanos, de modo que si los naranjas logran el sorpasso sobre los populares el escarnio sería mayor.

"No nos lo podemos permitir, no nos recuperaríamos de algo así", resume un diputado andaluz. Porque un mal resultado en Andalucía sería un mazazo terrible para el propio Mariano Rajoy, para las siglas del PP y para la moral de los populares a escasos meses de las elecciones municipales y autonómicas de -seguramente- mayo de 2019. En las que el partido se jugará prácticamente todo su poder territorial.

A C's no parece penalizarle entre el centro derecha andaluz ser la "muleta" de Susana Díaz

En 2015 el PP de Moreno obtuvo más del triple de escaños que C's, 33 frente a 9. Los naranjas se convirtieron en el oxígeno sin el que los socialistas no podrían haber sobrevivido esta legislatura, pero ello no parece haberles penalizado. Todo lo contrario.

El termómetro perfecto para medir si los temores del PP son fundados será el CIS andaluz: el Estudio General de Opinión Pública de Andalucía (Egopa) que la Universidad de Granada publica todos los años y que saldrá a lo largo de febrero.  

Todos los partidos lo esperan como agua de mayo, y contribuirá a aclarar el panorama de los próximos meses. Por lo pronto señales para un adelanto electoral, las hay.

En primer lugar, se espera que la sentencia de la pieza política de los EREs se conozca en el último trimestre de este año, así que si Díaz adelanta las elecciones no le pillará por medio. Mejor no tentar a la suerte tratándose de un caso en el que están imputados, entre otros, dos expresidentes de la Junta. Uno de ellos -José Antonio Griñán-, además mentor de Susana.

En segundo lugar, cada vez se aprecian más grietas en su relación con C's. La última ha venido a cuenta de la reforma de la Ley Electoral de Andalucía, a la que la socialista se comprometió cuando pactó su investidura con los naranjas y de la que se ha olvidado.

Marín lanzó el miércoles un ultimátum a Díaz al respecto, pero ella no se da por enterada. Por no hablar de lo poco que le interesa a C's apoyar los Presupuestos socialistas de 2019, el año teóricamente electoral.

Los populares se saben en manos de la presidenta socialista: será ella quien decida. De momento han endurecido el tono contra Ciudadanos... como en toda España.

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