14 de octubre de 2019
DIRECTOR ANTONIO MARTÍN BEAUMONT

La manifestación más surrealista de la cúpula de Podemos trae cola en "El País"

Pablo Iglesias, megáfono en mano, el sábado ante la sede de Gas Natural.

Pablo Iglesias, megáfono en mano, el sábado ante la sede de Gas Natural.

Pablo Iglesias no ha hecho más que lanzar puntapiés al periódico de Prisa en los últimos años y con especial virulencia desde septiembre, pero no tendrá quejas de uno de sus fotógrafos.

El secretario general de Podemos, Pablo Iglesias, megáfono en ristre, estaba on fire. Irene Montero, a su derecha, todo oídos. Rafael Mayoral, del núcleo de confianza, justo detrás. Alberto Garzón también quiso estar. Así, un contingente de miembros de Unidos Podemos se plantaron ante la fachada de Gas Natural de la Avenida de América la mañana del sábado. ¿Para dirigirse a la ciudadanía? Difícilmente, dado que apenas la había por el lugar. ¿Para hacer llagar su mensajes a la empresa gasística, poco probable, dado que no había nadie presente de la compañía a esa hora que les pudiera escuchar.  ¿Para que Claudio Álvarez les hiciera una foto? Más probable.

Unidos Podemos parece querer capitalizar la muerte de la anciana de Reus. En realidad es una costumbre habitual de partidos de la oposición intentar sacar rentabilidad de las muertes (el PSOE con los del Yak, el PP con las de ETA, ambos con las del 11-M…). La nueva política no se diferencia mucho a ese respecto a pesar de que Pablo Iglesias Turrión bramó con aquel "que nadie utilice el dolor de las víctimas" en su célebre entrevista del Canal 24 Horas. La formación morada tiene legisladores en Madrid y Cataluña para proponer medidas sobre el tema, pero una buena manifa propagandística nunca viene mal.

La muerte se produjo en Reus. Pero Iglesias prefirió evitar responsabilizar al Ayuntamiento de Reus gobernado por CiU (ese partido con el que quería pactar para formar gobierno) y donde CUP es la segunda fuerza. Prefirió culpar a Gas Natural Fenosa, pero como ir a por sus dueños (La Caixa) implica desplazarse muy lejos, era preferible meterse con su oficina en Madrid, pese a lo raro que supone ir a increpar a Gas Natural un sábado por la mañana cuando el edificio está cerrado y completamente vacío salvo por el guardia de seguridad que presenció el curioso espectáculo.

Se da la circunstancia de que la zona donde está situado el edificio, justo frente a una doble carretera y unas fachadas, es escasamente transitada y demasiado pequeña para un gran manifestación, el único hueco frente al lugar es un pequeño parque donde padres llevan a sus hijos a juguetear esas mañanas de sábado. Fue ese parquecito el que fue totalmente ocupado por los ciento y pico miembros de Podemos que se apelotonaron ante la sede vacía de Gas Natural para gritar al edificio y a su mariposa lo criminales que le parecían y su célebre "sí se puede, sí se puede".

Por lo que los escasos transeúntes que pasaran por la zona simplemente podrían ver un grupo de espaldas increpando al edificio abandonado sus consignas. Pero si su misión era lograr la foto, este se logró y, aunque ABC y El Mundo prefirieron obviar el suceso, El País sí decidió dedicarle un espacio preferente en su página 16 del domingo. Un pequeño acto propagandístico rentabilizado, pues, sin apenas perjudicados (los directivos de la gasística ni se habrán enterado) salvo los niños que ese sábado por la mañana quisieran ir a jugar a su parquecito.

Comenta esta noticia
Update CMP