23 de marzo de 2019
DIRECTOR ANTONIO MARTÍN BEAUMONT

La historia detrás de los Ravens de Baltimore

La Liga de Fútbol Profesional Americano cuenta cada vez con más adeptos fuera de las fronteras estadounidenses, y sus equipos, además del nombre de la ciudad, representan algo más.

Las entidades deportivas esconden muchas historias detrás de sus nombres. En Europa estamos acostumbrados a identificar a los equipos de fútbol como extensión de las ciudades que representan. A menudo las relaciones son muy explícitas, ya que muchos conjuntos llevan el nombre de la población donde han sido fundados, como es el caso del FC Barcelona o el Real Madrid. Pero en otras situaciones las relaciones son mucho más sutiles, como por ejemplo en el caso del Celta de Vigo, que hace referencia a las reminiscencias históricas que guardan relación con la expansión de la cultura celtíbera en el territorio.

Estas situaciones no sólo tienen lugar en el fútbol, en otros deportes cada vez más mayoritarios encontramos casos similares, por ejemplo en el Fútbol Americano, una disciplina deportiva que crece de manera exponencial en nuestro territorio. Cada vez son más las personas que se interesan por los resultados de la NFL, y se está viviendo una fiebre por su espectacularidad. Muchos de los equipos que conforman la liga nacional estadounidense esconden curiosas historias que vale la pena conocer, como es el caso de los Baltimore Ravens.

Su historia está íntimamente ligada con el sistema de franquicias que existe en territorio estadounidense; cuando un equipo cambia de sede intenta absorber la idiosincrasia de su nuevo espacio. En el caso de los Baltimore Ravens, son herencia de los Cleveland Browns, una franquicia que curiosamente se reactivó en 1999. La mejor manera de conectar la ciudadanía de Baltimore con su equipo era hacerla partícipe de la elección del nuevo nombre, un elemento siempre trascendental.

El diario Baltimore Sun fue el encargado de gestionar una encuesta telefónica en la que participaron más de 33.000 personas, un acto colosal que dejó las siguientes cifras: 5.500 votaron por el nombre de Marauders, 5597 votaron por Americans y 21.108 votaron por Ravens. Esta última palabra, que significa Cuervos en inglés, hace referencia al poema más famoso del escritor Edgar Allan Poe. El autor guarda mucha relación con la ciudad, ya que fue allí donde conoció a su mujer y donde pasó los últimos años de su vida.

En la facultad de Derecho de la Universidad de Baltimore se puede visualizar una estatua del escritor, que ayuda a conectar con la herencia literaria que dejó. Y no es una situación baladí, ya que es considerado como uno de los maestros del relato corto, y un personaje que forma parte del subconsciente colectivo por sus historias de terror. En Estados Unidos existen varias instituciones que intentan honrar su memoria, como su casa de Baltimore, actual sede del Edgar Allan Poe Society.

La relación que guarda con la ciudad es muy potente, y su tumba es también un espacio de peregrinación para los amantes de su obra, por lo tanto, otorgar el nombre de Ravens al equipo más importante de la ciudad de Baltimore se puede considerar como un acto de amor por uno de sus ciudadanos más célebres. Y la historia no termina aquí, ya que las tres mascotas del equipo se llamaban Edgar, Allan y Poe. Como no podría ser de otro modo, se trata de tres cuervos negros que representan las tres líneas del campo que conforman un equipo de fútbol americano.

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