10 de julio de 2020
DIRECTOR ANTONIO MARTÍN BEAUMONT

Otegi presume del precio que cobrará a los españoles por investir a Sánchez

El líder de EH Bildu, que cumplió condena por su pertenencia a ETA, se permite ponerle deberes al nuevo Gobierno de coalición entre el PSOE y Podemos, entre ellos, un cambio de "régimen".

No es Pedro Sánchez el que va a pagar caro a los proetarras de EH Bildu su inestimable abstención, el pasado martes, para ser investido como presidente del Gobierno. Ni siquiera lo hará el vicepresidente social, Pablo Iglesias, cuya formación, Podemos, acoge con gusto cualquier gesto en favor de los asesinos etarras presos, como por ejemplo, este sábado en Bilbao, donde los morados participaron en una manifestación que ha supuesto un escarnio para las víctimas de la banda terrorista.

Los de Arnaldo Otegi van a hacer pagar caro su pacto con Sánchez e Iglesias a todos los españoles, tal y como ha explicado este domingo, ufano, el propio Otegi, que ya va mostrando la lista de deberes que le va a poner al nuevo Ejecutivo que arrancará la semana que entra.

 El coordinador general de EH Bildu considera que con el nuevo gobierno de coalición conformado en el Estado entre PSOE y Unidas Podemos se abre "una ventana de oportunidad" para que el Ejecutivo "se adentre en la senda democratizadora" y se aleje "tanto de las tentaciones de virar hacia el pacto de estado como de las dinámicas cosméticas que no cambian estructuralmente el Régimen".

En un artículo publicado en su blog, recogido por Europa Press, Otegi advierte, no obstante, de que EH Bildu mantiene su "escepticismo" sobre la voluntad y capacidad del Ejecutivo "para buscar soluciones democráticas" por la existencia de "poderosos enemigos" y "complejos y limitaciones".

Tras señalar que el Estado español está inmerso en una "crisis estructural", cuyo origen atribuye al diseño de "una Transición que los sectores franquistas pactaron con una parte de la oposición a finales de los años 70", advierte también que la crisis se ve agudizada por la crisis económico-financiera o la "ofensiva catalana por la República".

En este sentido, reconoce que pese a que la lógica política llevaba a pensar que en una situación de "crisis de Régimen", el Gobierno resultante de las últimas elecciones generales debería de constituirse mediante un pacto de Estado entre fuerzas que han sido "sostén y aliento del modelo pactado en la Transición" --en referencia a PP y PSOE--, incide en que la constitución de un Gobierno de coalición entre PSOE y Podemos ha abierto "un paréntesis temporal que difícilmente era previsible en nuestros análisis".

En esta línea, destaca que EH Bildu ha "favorecido" la constitución de un gobierno de coalición entre PSOE y Unidas Podemos que, no obstante, se encuentra "enfrentado a poderosos enemigos y adornado probablemente de los suficientes complejos y limitaciones como para no poder abordar un programa popular, antioligárquico y de carácter radicalmente democrático".

 

Derecho a decidir

A su juicio, en la nueva legislatura se va a producir así un "debate y un pulso político" entre los límites constitucionales, por un lado, y la "necesidad de aceptación del carácter plurinacional del Estado y el necesario reconocimiento del derecho a decidir de naciones como la vasca, la catalana o la galega, entre otras".

También considera que se dará un debate y un pulso político y social entre quienes defienden "la reversión de todos los recortes sociales realizados al amparo de la crisis financiera y los sectores que tratarán de aumentarlos", así como un debate y un pulso político "para cerrar un ciclo y consolidar la convivencia y la paz en nuestro país".

"Lo cual exige una revisión en términos constructivos de la política penitenciaria y un acuerdo sobre una hoja de ruta que ponga fin definitivamente a las consecuencias del conflicto en nuestro pueblo", incide, para contraponer a quienes desean "construir la convivencia en términos democráticos y quienes pretenden imponer un relato y una dinámica de humillación y venganza contra una parte sustancial de nuestro pueblo".

De este modo, subraya que habrá tres grandes propuestas en disputa: "la contrarreforma, el espacio democratizador liderado por el soberanismo y el espacio articulado en torno al gobierno de coalición".

Ante esta situación, afirma que las tareas de EH Bildu se centrarán en dos grandes ámbitos. En lo que respecta al Estado, defiende que con la abstención de los diputados de EH Bildu en la investidura "solo hemos abierto una posibilidad o una ventana de oportunidad".

"Hacer que este Gobierno se adentre en la senda democratizadora que proponemos y se aleje tanto de las tentaciones de virar hacia el pacto de Estado como de las dinámicas cosméticas que no cambian estructuralmente el Régimen. Esa es la oportunidad que se ha abierto, no hemos hecho más que abrir una puerta. Ahora se trata de que una vez atravesada sea para transitar el camino de la democratización", detalla.

ue la tarea de la coalición soberanista "consistirá en hacer avanzar la agenda nacional y social vasca desde la propuesta, el trabajo institucional y la movilización de masas".

"La manifestación de ayer en favor de los presos, nuestra participación en la huelga del próximo 30 de enero o nuestra propuesta de mínimos acordada con el soberanismo catalán son ejemplos de cómo entendemos el trabajo que debamos de realizar para condicionar el contexto político de manera favorable a los intereses del pueblo vasco", expresa.

Asimismo, remarca que EH Bildu seguirá manteniendo una "dinámica de acuerdo y colaboración estratégica" con el conjunto del soberanismo del Estado en "este pulso abierto entre la democracia y la contrarreforma".

 

 

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