21 de octubre de 2017 | DIRECTOR ANTONIO MARTÍN BEAUMONT

Cristina Pardo tritura lo que queda de Puigdemont desmontando su cortina de humo

La periodista ha hecho trizas lo que quedaba de la credibilidad del presidente de la Generalitat encadenando un rosario de preguntas que desarman todas las falsedades que ha vendido.

No se habla de otra cosa en las columnas de opinión de los diarios. La declaración de independencia suspendida de Carles Puigdemont puebla los análisis y la mayoría son muy duros con el president.

Aunque sigue habiendo dudas y diferencias de criterio, la periodista Cristina Pardo asegura en El Periódico que "no ha declarado la independencia. Mejor dicho: la ha declarado y la ha suspendido inmediatamente para ganar tiempo. Es decir, se ha situado en el mismo sitio que antes del 1 de octubre. Ha gastado de nuevo dinero público en campaña a favor del 'sí', ha jugado con la ilusión de miles de personas que creían que esta vez era la definitiva y ha tensionado hasta límites insospechados la situación política y social". 

 

Y todo "para seguir donde estaba" y "con un discurso plagado de falsedades. Carles Puigdemont insiste en que el pueblo catalán está unido. A juzgar por el número de personas que fueron a votar y por las manifestaciones a favor y en contra de su proyecto en los últimos días, es evidente que no. Puigdemont sostiene que el referéndum se celebró con un censo fiable y operativo, cuando, entre otras cosas, varios medios demostraron que se podía votar dos veces. Y asegura que la decisión de grandes empresas de trasladar su domicilio social fuera de Cataluña no tiene efectos sobre la economía del territorio. ¿En serio? Entonces, ¿por qué negaron en campaña una posible salida de los bancos? ¿Por qué se empeñaron tanto en trasladar a los ciudadanos tranquilidad ante los rumores? Si no hay problema para la economía, ¿por qué perder el tiempo con eso? ¿Para qué se celebró entonces 'in extremis' una reunión entre Junqueras y los presidentes del Banc Sabadell y de La Caixa? Sencillamente, porque no dicen la verdad. Porque la salida de empresas daña la imagen de Cataluña, resta credibilidad y fuerza al proyecto independentista, crea sensación de inseguridad y, por lo tanto, no beneficia a la economía. Por supuesto que no. Y Carles Puigdemont lo sabe". 

Pardo recuerda que "al dejar en suspenso la declaración de independencia, dice que espera dialogar con el Gobierno. Pero Mariano Rajoy ya dejó muy claro que eso no lo va a negociar. Otra vez vende humo a los que de buena fe creen que vivirían mejor ya en una república independiente".

 

Y ¿ahora qué? A su juicio "ahora pueden pasar varias cosas: Puigdemont sigue calentando el ambiente para declarar finalmente la independencia, Puigdemont termina devorado por socios y votantes defraudados, el Gobierno actúa contra él por llegar demasiado lejos o Rajoy se sienta a esperar, que es lo que hace siempre, para que su rival político se cueza en su propia salsa. El presidente del Gobierno nunca ha resultado vencido con esta estrategia. Esta podría ser la primera vez. Sin embargo, Rajoy parte con ventaja: no ha traicionado a sus socios en esta crisis ni tiene que enfrentarse ahora a los que confiaron en una palabra que, desde ayer, vale menos que nada". 

 
Vídeos relacionados
Comenta esta noticia