20 de septiembre de 2019
DIRECTOR ANTONIO MARTÍN BEAUMONT

La Moncloa tiende una trampa a Pablo Casado para forzar la abstención del PP

Pedro Sánchez junto a Cristina Narbona y Adriana Lastra.

Pedro Sánchez junto a Cristina Narbona y Adriana Lastra.

El jefe de Gabinete de Sánchez vuelve a hacer de las suyas, filtrando información de parte. El líder de los populares no quiere ni oír hablar de facilitar la investidura al socialista.

La tela de araña en la que Pedro Sánchez quiere enredar al PP -sobre todo al PP- y a Ciudadanos para sacar adelante su investidura apelando al "patriotismo y la generosidad" de ambos, en palabras de José Luis Ábalos, está causando estragos en ambas formaciones. 

El secretario general del PP se vio obligado este lunes a salir a desautorizar a su candidata en la Comunidad de Madrid, Isabel Díaz Ayuso, después de que ésta se mostrara favorable a una abstención de los populares con tal de que el socialista no tenga que ser investido con los votos de los independentistas y Bildu

Ni sí ni abstención, afirmó Teodoro García Egea, porque el PP no es "un partido bisagra", argumentó. Y al poco la presidenta del PP de Asturias, Mercedes Fernández, también se apartó del discurso oficial y mostró su apoyo a la vía abierta por Díaz Ayuso:

Por debajo hay mucho más. Tal y como ha sabido ESdiario, desde La Moncloa llevan varios días filtrando a algunos periodistas que Pablo Casado está contemplando realmente la opción de abstenerse, como lo hizo el PSOE con Mariano Rajoy en 2016 (las circunstancias, desde luego, tenían poco que ver). 

Es directamente el jefe de Gabinete de Sánchez, Iván Redondo, el que está detrás de la operación de desgaste y presión al PP. Valiéndose del famoso discurso del interés de España que empieza a cuajar en algunos sectores del país. Sin ir más lejos, el viernes pasado el locutor Federico Jiménez Losantos, nada sospechoso de connivencia con el PSOE, pidió públicamente a Casado y Rivera que se abstengan ambos. 

 

Pero, en realidad, el líder de los populares sigue a día de hoy firme en su idea de no abstenerse, y así se lo va a trasladar al presidente en funciones en la reunión que ambos celebrarán en el Congreso. Dicen desde la dirección del PP que facilitar la investidura a Sánchez sería "una ruina" para ellos cuando tienen a Albert Rivera disputándoles el liderazgo de la oposición.

A todo lo más que está dispuesto Casado es a no oponerse a que los dos diputados de Navarra Suma, la coalición en la que están UPN, PP y Ciudadanos en Navarra, se abstengan a cambio de que los socialistas les dejen gobernar en la Comunidad Foral. 

De ahí no piensa pasar, por más que el PSOE empezara este lunes a amenazar con unas nuevas elecciones generales para ver quién pierde más: "La alternativa a una investidura viable es repetir elecciones. La alternativa a un gobierno socialista es obligar a los españoles a que vuelvan a votar. Y las urnas también tienen memoria", sostuvo el secretario de Organización de los socialistas. 

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