27 de junio de 2019
DIRECTOR ANTONIO MARTÍN BEAUMONT

Casado se mete en el bolsillo a los empresarios y Sánchez pincha en ese foro

Ambos estuvieron en la segunda jornada del Congreso de la Empresa Familiar, pero el presidente se ocupó de no cruzarse con el líder de la oposición ni con la prensa. No estaba de humor.

Con 25 minutos de retraso, supuestamente debido al avión presidencial -Pedro Sánchez nunca es responsable de nada de lo que incumple-, apareció el presidente del Gobierno en la ciudad del Turia para clausurar el 21 Congreso de la Empresa Familiar.

Quiso rendir homenaje en primer lugar a Carmen Alborch por su aportación al feminismo para luego relatar que va a escuchar y aprender de los empresarios siempre, con una batería de propuestas que después casan mal con lo que dicen en público y en privado sus socios de gobernabilidad. Quiere bajar la deuda, el déficit, crear empleo, cumplir con Bruselas, potenciar la agenda social pero con nuevas soluciones que están por demostrar, apunta este humilde servidor de ustedes.

Lo que es una certeza es cómo evitó compartir espacio físico con el líder de la oposición, Pablo Casado, que también participó en esta clausura. Y cómo su guardia de corps impidió que durante el cóctel algún periodista se le acercara, no le fuera a importunar poniéndole delante un espejo.

El Doctor extraño, como le llaman algunos, no es muy amigo de hablar con los periodistas a pesar de sus múltiples bromas sobre el plasma de Rajoy.

Francisco Riberas le reprochó a Pedro Sánchez su cortoplacismo

Francisco Riberas, presidente del Instituto de la Empresa Familiar, sí le recordó que ahora España está en algunos ámbitos peor que en 2008 y que se avecinan nubarrones, por lo que es muy negativo que se "sigan adoptando medidas de corto plazo con la finalidad principal de garantizar la gobernabilidad". Puso incluso tareas en materias de educación, innovación y crecimiento de las empresas.

Volvió a recordar Riberas la importancia de conquistar los corazones de los españoles y que no perciban a los empresarios familiares como una colección de niños de papá. Algo que ya saben todos aquellos que trabajan en estas empresas.

Bien diferente fue la intervención de Casado. Un "qué majo es" retumbó en la sala al acabar un discurso sin papeles en el que desglosó con brillantez su apuesta liberal por mejorar a las empresas, eje fundamental para Casado de una sociedad occidental.

A diferencia del inquilino de la Moncloa, puso encima de la mesa cuestiones muy concretas. Y retomó la costumbre de estar con este colectivo como siempre han hecho los líderes del PP, ya estén en la oposición o en el Gobierno. El yerno ideal fue aplaudido en un foro en el que casi todos están con él.

Tras una pausa café plagada de bombones Valor -su dueño es miembro del IEF y además reza en sus anuncios que se trata de un placer adulto- pudimos ver una mesa en la que se abordaba cómo el espíritu empresarial debe ser abordado desde la escuela.

Vicente Boluda, quinta generación por parte de madre y cuarta por parte de padre, expresidente del Real Madrid y acompañado la noche anterior por una joven dama, recordó a los jóvenes que con esfuerzo se puede conseguir casi todo y que los empresarios deberían ser admirados igual que los futbolistas o los actores de Hollywood. Alberto Zoilo, presidente de la asociación empresarial madrileña y con un deje en su hablar típicamente castizo, recordó que en Estados Unidos el 80% de los niños quieren ser empresarios y en España es justo al contrario, el 80% quieren ser funcionarios.

César Pontvianne explicó una novedosa iniciativa que consiste en que los niños en las escuelas estudien la vocación empresarial y a los empresarios. Eso solo se puede conseguir cuando tienes a una comunidad como la de Castilla y León, con un consejero que lo permite y promociona al considerar que es bueno para los infantes. Igualito que en Valencia, sugirió entre risas Boluda.

No faltaron las grandes empresarias en este foro, como la vicepresidenta de Iberostar

Para que nadie acuse de machista a nadie, aunque está muy de moda, Gloria Fluxá, vicepresidenta de Iberostar, Yolanda Tomás, CEO de Istobal, y Mireia Torres, directora de Innovación de Bodegas Torres, ocuparon la "cuota" femenina, que solo demuestra que sí que hay muchas mujeres en los más altos puestos de representación de las empresas.

Tomás dijo que no se puede ser clones de las generaciones anteriores, Torres recordó que sus abuelos (ella es quinta generación) reconstruyeron unas bodegas totalmente bombardeadas tras la guerra civil por lo que no hay mayor satisfacción que heredar algo, mejorarlo y pasarlo a la siguiente generación.

Fluxá, por su parte, dijo que más que cambiar lo que hay que intentar es evolucionar adaptándose a los nuevos tiempos. 

Es evidente que aunque en España muchos tienen la imagen del empresario como un señor con puro y chistera, este colectivo es fundamental para la buena marcha de un país. Y no es menos cierto que en ellos recae la obligación de transmitir todo lo bueno que hacen y condenar a aquellos que no les representan.

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