Puig apuesta por la paz tras una legislatura fallida en Alicante

Puig y Mazón en la Diputación de Alicante.

Puig y Mazón en la Diputación de Alicante.

El presidente de la Generalitat busca un nuevo discurso en esta legislatura, mientras que Mazón opta por incrementar la colaboración institucional. Mañana se reúnen en Valencia

El presidente de la Generalitat trata de articular una nueva hoja de ruta para una legislatura que ha arrancado de forma imprevisible. Ximo Puig, reforzado en unos comicios que adelantó para hacerlos coincidir con las elecciones generales, incorporó a su gobierno a Podemos y a Esquerra Unida. La posterior victoria de Pedro Sánchez hacía prever un segundo mandato plácido en la Generalitat. Pero el tempo de la política actual hace que cualquier previsión tenga una fecha muy corta, tanto como las últimas y lacónicas manifestaciones de Puig.

La mayoría de indicadores anuncian turbulencias en distintas direcciones. Los socialistas valencianos son los menos entusiastas con una repetición de las elecciones el 10 de noviembre ante el temor doble de que se no resuelva la gobernabilidad de España y además pueda afectar al pacto del Botànic 2. Podemos tiene la manija que da la mayoría a Puig.

En este turbulento escenario, Puig busca un discurso propio sin dependencia exclusiva de la política nacional, una vez desmontado su monotema de la pasada legislatura del cambio "urgente" en el modelo de financiación. Además, trata de dar un giro a sus relaciones con la corporación provincial de Alicante en una provincia donde el PP supo mantener sus bastiones electorales y amortizar la guerra entre el Consell y la Diputación, que llegó incluso a los tribunales con el conflicto lingüístico y la ley de mancomunidades. En ese contexto cabe enmarcar la entrevista que mañana martes mantendrá con el presidente de la Diputación de Alicante, Carlos Mazón.

Tras un verano sin actividad, llamativamente plano del recién estrenado gobierno  cuatripartito, Puig arranca el curso sacando la alfombra roja para recibir al dirigente emergente del PP valenciano. En otras dependencias de la Generalitat, la vicepresidenta Mónica Oltra (Compromís) y el conseller Vicent Soler (PSPV-PSOE) negociarán, o no, por dónde deben ir los tijeretazos (cerca de 500 millones) al presupuesto del Consell por el efecto investidura fallida de Sánchez.

El encuentro Puig-Mazón, al margen de las cuestiones institucionales, rezuma estrategia política por ambos costados. El que fuera presidente del IVAJ en la etapa Zaplana ha hecho público cuáles serán sus demandas, más de fondo que de forma y en clave que traspasa lo provincial.

Mazón busca "pactos" que podrían considerarse de Estado autonómico-nacional como son los trasvases y la estrategia turística. En ambas cuestiones existen diferencias en el seno de los partidos del Botànic 2. Podemos ve en los trasvases la última opción en la gestión del agua y, en coincidencia con Compromís, es un claro defensor de la implantación de una tasa (más bien un impuesto) para el turismo en la línea de Cataluña o Baleares. 

Cada vez son más los que ven en Carlos Mazón al nuevo líder del PP en la Comunitat y, por lo tanto, el posible cabeza de cartel en 2023. Su hoja de ruta pasa por romper con la etapa de confrontación que su antecesor en la diputación, César Sánchez, mantuvo con el Consell. Estrategia que, por otro lado, buenos réditos electorales ha dado a los populares en los últimos comicios en Alicante, donde han mantenido la diputación, el ayuntamiento de la capital y también  gobiernan en municipios como Benidorm, Torrevieja o Orihuela. La apuesta personal de Teodoro García Egea por Mazón es sinónimo de cambios en una organización que trata de recomponerse tras las derrotas en la urnas.

Un socialista como ejemplo para el PP

“Valencia, Alicante y Castellón son una Comunidad. Probablemente la provincia menos comprendida, menos entendida de las tres, a lo mejor por la distancia, a lo mejor por la historia, sea Alicante. Yo creo que es hora de acabar con eso y creo que es hora de que empecemos a entendernos”. Esas palabras las tomó prestadas Mazón del fallecido empresario y dirigente socialista Antonio Fernández Valenzuela en su discurso del pasado 19 de julio en presencia del presidente valenciano. El pragmatismo del ex presidente de la diputación y de la Cámara de Comercio de Alicante sirve de referencia al dirigente popular.

Consciente de ello, Puig responde a la mano tendida con la deferencia de abrir el curso político con una entrevista con el "líder institucional" del PP en la Comunitat. El jefe del Consell no quiere que los populares se hagan fuerte con la apertura de una guerra del agua o que lideren las reivindicaciones del sector turístico contrario a la implantación de un impuesto defendido entre otros nada menos que por el alcalde de Valencia, Joan Ribó. En juego está la confianza de los empresarios que Puig ha sabido ganarse en su primer mandato.

 

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