24 de julio de 2019
DIRECTOR ANTONIO MARTÍN BEAUMONT

El fantasma de los ERE reaparece así para arruinar a Susana el final de campaña

Pedro Sánchez y Susana Díaz, este martes en un mitin del PSOE-A.

Pedro Sánchez y Susana Díaz, este martes en un mitin del PSOE-A.

El cerebro del gigantesco fraude ha tirado de la manta en las últimas horas señalando a los antecesores de la candidata. Y este miércoles ambos han recibido un abucheo sin precedentes.

A cuatro días de que los andaluces acudan a las urnas, y mientras todas las encuestas mantienen en vilo la gobernabilidad de Andalucía -no tanto la victoria del PSOE-A- a Susana Díaz se le ha reaparecido en plena recta final de la campaña un fantasma que provoca pánico en el Palacio de San Telmo y, más aún, en el equipo electoral de Pedro Sánchez en Ferraz: el de los expresidentes Manuel Chaves y José Antonio Griñán.

No por el hecho de que los votantes hayan conocido nuevas revelaciones sobre el mayor desfalco de dinero público de la historia reciente de España, sino por que, por primera vez en mucho tiempo, una parte de la sociedad andaluza parece dispuesta a romper su silencio, desafiar al régimen de décadas del PSOE-A y alzar la voz.

Tal vez por eso, a muchos socialistas les ha sorprendido este miércoles una escena inusual en los meses en los que se prolonga ya el juicio de los ERE, en la Audiencia Provincial de Sevilla.

Los expresidentes Chaves y Griñán, jefes políticos en su día de Susana Díaz, abucheados como nunca por un centenar de andaluces al expresivo grito de "no hay pan para tanto chorizo". Los ciudadanos cabreados eran simpatizantes de Vox, convertido en los últimos días en azote de Díaz y protagonista involuntario de la recta final de la campaña por sus buenas espectativas en las encuestas.

 

 Momento en que Chaves y Griñan son abucheados en pleno centro de Sevilla al grito: "no hay pan para tanto chorizo".

 

Pero no han sido estas las únicas malas noticias para la campaña de la candidata a la reelección. Al margen además de las protestas crecientes de los funcionarios de la sanidad y la educación públicas gestionadas por la Junta, desde el propio juicio planea en las últimas horas sobre Díaz el pesado legado de sus antecesores en el Palacio de San Telmo.

Y es que estos últimos cuatro días de la campaña, superados ya los dos debates entre los cuatro candidatos, en la Audiencia las partes han comenzado a acelerar y presentar sus conclusiones definitivas sobre los ERE. Y el ejecutor de la trama, Francisco Javier Guerrero, ha decidido tirar de la manta para evitar cargar solamente él con la condena.

Así, el peor escenario para el PSOE está ya sobre la mesa del tribunal. El abogado defensor de Guerrero, exdirector general de Trabajo de la Junta, reconoce ahora que el procedimiento específico por el que se concedían las ayudas -ilegales- de los expedientes de regulación de empleo fraudulentos "le fue impuesto", "autorizado" y "conocido por demasiadas personas para mantener que fue un sistema opaco".

Según Guerrero, desde arriba se le imponía "el procedimiento a seguir para abonar las ayudas a los trabajadores". Y sobre lo dicho por algunos testigos que revisaron en 2010 los expedientes administrativos de las ayudas, que venían "en cajas de pollos y con poca documentación", el abogado Juan Ávila advierte de que la obligación de la custodia de los expedientes era de la Junta "en su conjunto y no de Guerrero".

Sobre la "opacidad" del procedimiento de la Junta, Guerrero ha trasladado al tribunal que éste era conocido "por todos", por lo que "resultaba imposible crear una red en la que intervinieran tantísimas personas e instituciones sin que saliera a la luz el supuesto ilícito". "Desde 2001 hasta 2010 el procedimiento fue conocido por los consejeros, viceconsejeros, directores generales y trabajadores de Empleo", denuncio.

Un agujero sin fondos que golpea a la candidata socialista en su momento más delicado con el mayor lastre de su proyecto: la pasividad, cuando no complicidad, con la corrupción.

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