28 de noviembre de 2020
DIRECTOR ANTONIO MARTÍN BEAUMONT

Betis 2- Real Madrid 3: SalVARdos

Primera victoria del Real Madrid ante un buen Betis, que fue ajusticiado desde Las Rozas por ese espanto llamado VAR.

LaLiga sigue igual, siendo un paripé sin público, sin tensión competitiva, a ritmo de vals, con ese espanto llamado VAR y con el Madrid ganando. Porque el Madrid, impulsado por el videoarbitraje, se impuso (2-3) en el Benito Villamarín a un Betis ajusticiado desde Las Rozas. Un gol, un penalti y una expulsión en tres revisiones a favor hicieron que los de Zidane, sin brasileños ni canteranos esta vez pero sí con Jovic y Mayoral en dos ratos, lograron que los campeones sumaran su primera victoria del campeonato. SalVARdos.

Las decisiones del VAR habrán sido correctas, o no porque las líneas parece que las tira el Mono Joe desde el trapecio de la muerte, allanaron el camino de un partido en el que los blancos sufrieron casi tanto como ante el City. Eso sí el VAR permitió el 2-2 en la primera jugada tras el descanso con un autogol de Emerson Royal que tuvo que validar el VAR por una posición milimétrica de Benzema. Cuando el segundo acto se acercaba a su ecuador, de nuevo el VAR entró para actuar en una contra donde se señaló fuera de juego de Jovic para anular esa infracción y decretar la expulsión de Emerson. Y luego, para decretar una mano de Bartra dentro del área en una jugada con Mayoral, penalti que marcó Ramos para darle la victoria a los blancos.

La cuestión es que el Real Madrid comenzó bien el partido y jugando bien y sin VAR todo es mucho más entretenido. Gol anulado a Benzema en la primera jugada, control absoluto del balón aunque algún desajuste defensivo probó a un Courtois que con un paradón tras remate de Sanabria demostró estar entonado… Y entonces Benzema ejerció de gato, deshaciendo el ovillo de una jugada que parecía no llevar a nada hasta conseguir sacar un pase a Valverde que el Pajarito enjauló en área pequeña. Y a continuación, Sergio Ramos marró, en la frontal del área pequeña, una ocasión que sólo es capaz de fallar Vinicius. Todo parecía encarrilado, porque el Betis no olía el balón desde el 1-0. La única mala noticia era que Casemiro tenía tocado un tobillo tras un pisotón de Emerson Royal.

Y de repente, apareció Joaquín para insuflarle oxígeno a su equipo. El de El Puerto, a sus 39 años, no sólo cuenta chistes, sino que es un enorme futbolista. El 17 verdiblanco comenzó a pedir el balón pegado a su banda, la derecha. Por donde defiende Mendy. Y logró sacar de posición al francés. Tras probar un par de veces en balde el llegar a línea de fondo y no poder, decidió retrasarse para jugar desde ahí. Mendy se tiró a cubrirle ante la dejación de funciones defensivas de Kroos, tal vez por las molestias musculares que le hicieron ser cambiado antes del descanso o tal vez no. Y eso desajustó todo el entramado defensivo blanco: la espalda de Mendy era un coladero. Por ahí comenzaron a aparecer Fekir, primero, y un sedoso Canales después. Y el Betis pasó a controlar tanto el balón que el Madrid desapareció.

Con el Madrid desaparecido, estaba claro que el Betis empataría antes o después. Y fue antes, con gol de Mandi, y con los de Zidane tan desplomados que William Carvalho hizo el segundo a los dos minutos del empate. El Madrid era un muerto y Zidane decidió quitar a Kroos por esas molestias en el glúteo metiendo a Modric y, tras el descanso, situando a Isco en el lugar de un plomizo Odegaard.

El descanso y los cambios parecieron sentarle bien al Madrid. Lo que no contaba nadie era con la exhibición del VAR, un artilugio que hará el fútbol más justo, según dicen los palmeros, pero también lo hace infinitamente más falto de vida, de pasión. Es un deporte muerto, por mucho que gane el Madrid. Por mucho que ese artilugio los haya salVARdos en el Benito Villamarín.

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