18 de agosto de 2019
DIRECTOR ANTONIO MARTÍN BEAUMONT

Rufián humilla a Iglesias y responde así a su obsesión por ser ministro

Gabriel Rufián, este jueves tras entrevistarse con la portavoz del PSOE, Adriana Lastra.

Gabriel Rufián, este jueves tras entrevistarse con la portavoz del PSOE, Adriana Lastra.

Del paso del portavoz de Esquerra por el "confesionario" del PSOE para la investidura se extraen dos conclusiones: que ERC está por la labor y que no quiere a Podemos ni en pintura.

Que Pablo Iglesias y Gabriel Rufián protagonizan en los últimos meses una encarnizada batalla, unas veces en privado, otras en público, no es una novedad. Pero sí lo es, que el portavoz de Esquerra haya querido boicotear los planes del líder de Podemos de entrar en el futuro gobierno y lo haya hecho de manera tan indisimulada.

Y es que este jueves ha sido el turno de las delegaciones de los partidos independentistas, Junts per Catalunya y Esquerra, en la ronda de contactos abierta por el PSOE para la investidura de Sánchez. Y en este marco, en el Congreso, se ha reunido la vicesecretaria general socialista, Adriana Lastra, con Laura Borrás (Junts) y Gabriel Rufián (ERC).

De la cita con Rufián han salido dos conclusiones, que el partido de Oriol Junqueras se abre a facilitar la investidura del ganador de los comicios del 28-A, sin que se conozca el precio a pagar por el PSOE. Y que al menos Rufián no quiere un gobierno de coalición de Sánchez con Podemos.

"Hemos hablado de bloquear o no bloquear la investidura. Nosotros venimos a bloquear el 155 y las actitudes represivas y venimos a hablar", ha explicado."Nos conviene a todos un PSOE valiente, un PSOE que no se acobarde por una manifestación de ultraderecha y levante una mesa de diálogo".

En este sentido, Rufián ha abierto la puerta a la posibilidad de que sus diputados se abstengan para no bloquear la investidura, pero ha querido dejar claro que no va a darle "un cheque en blanco".

Y es que el histriónico portavoz de ERC en el Congreso ha querido humillar en público a Iglesias, preguntado por la posibilidad de que el morado sea ministro. Y, acto seguido, ha enredado con el hundimiento electoral de Podemos y la conveniencia de que, ahora, más que gobernar, se dediquen a hacer una "reflexión interna" sobre su fracaso en las urnas.

"Los resultados electorales no dan tanto para pedir ministerios sino para pedir explicaciones internamente", se ha ensañado Rufián, para quien es un "error" decir que si se vota otra vez "no pasa nada". "Sobre todo -ha proseguido- para formaciones de izquierdas que viven de la ilusión, que creo que es un concepto muy bonito en política pero que se acaba, es finito".

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