20 de noviembre de 2019
DIRECTOR ANTONIO MARTÍN BEAUMONT

Espinar oculta lo que ha ganado después de años cobrando un sueldo de "casta"

Espinar en el Senado.

Espinar en el Senado.

La mayoría de senadores que han dejado sus escaños después que el exlíder de Podemos Madrid han presentado una declaración de bienes y rentas dando cumplida cuenta de lo que tienen. Él no.



A finales de enero Ramón Espinar dejó sus cargos en Podemos y sus escaños tanto en la Asamblea de Madrid como en el Senado en desacuerdo con la decisión de Pablo Iglesias de presentar una lista autonómica propia contra la de Íñigo Errejón y Más Madrid

De aquello han pasado ya casi cinco meses. Tiempo suficiente para que Espinar hubiera presentado en la Cámara Alta una declaración final de bienes y rentas con los cambios que ha experimentado su patrimonio desde que fue designado senador. 

Sin embargo, no lo ha hecho. En contra de la transparencia que siempre pregona Podemos, el que hasta hace meses fuera su líder en Madrid se ha negado a concretar al Senado cuánto ha mejorado su situación económica en estos años en los que ha venido cobrando algo más de 3.500 euros brutos de la Asamblea de Madrid en 14 pagas anuales.

La mayoría de los senadores que causaron baja al término de la pasada legislatura, y por tanto más tarde que Espinar, presentaron una declaración de bienes y rentas al cesar porque ya no repetían. De todos los partidos:  

Manuel Guillermo Altava, Joaquim Ayats, Carlos Cotillas, María Auxiliadora Pérez Díaz, Hipólito Alejandro Suárez, Matilde Valentín, Guillermo Martínez, Carlos Aragonés, José María Cazalis, Alberto Fabra, María Pilar Garrido, Coloma Francisca Mendiola, Carles Mulet, Begoña Nasarre, María Concepción Palencia, Ricardo Jacinto Varela, Juan María Vázquez, Juan Carlos Álvarez, María Teresa Antoñanzas, Tomás Burgos Beteta, Susana Camarero, Joan Lerma, Arturo Pascual, Juan Carlos José Raffo, Carmen Riolobos, Rosa Vindel... la lista es muy larga.

Pero Espinar, no. Desde la Cámara Alta confirman a ESdiario este extremo y explican que los senadores tienen obligación de presentar una declaración de bienes y rentas cuando toman posesión de su escaño y cada vez que hay una variación en su patrimonio (por ejemplo, cuando Pablo Iglesias e Irene Montero se compraron el chalé de Galapagar presentaron una declaración modificada). 

Al final del mandato no hay obligación, aunque la mayoría lo hacen. Si alguno no, como es el caso de Espinar, se entiende que es porque su patrimonio no ha tenido cambios y se da por buena la última declaración presentada. 

Ahora bien, en el caso del exdirigente morado, ahora una de las voces más críticas con Iglesias, es impensable que en más de tres años y medio como parlamentario sus cuentas no tuvieran cambios. Entre otras cosas porque en la declaración que presentó inicialmente allá por 2015 (puede consultarla aquí) declaró unos ingresos de 6.200 euros que había ganado con sus colaboraciones en medios de comunicación y 1.641 euros como teleoperador. Y afirmaba tener unos ahorros de 4.873,09 euros en el banco. 

Desde entonces y hasta enero de 2019 vino cobrando 3.503,46 euros brutos de la Asamblea de Madrid en 14 pagas anuales. Del Senado no cobraba un sueldo porque la Ley Orgánica del Régimen Electoral General (la LOREG) le obligaba a elegir entre el de la Asamblea y el del Senado por ser incompatibles y él eligió el primero por ser más alto.

No obstante lo que sí cobraba de la Cámara Alta son 12 pagas de 869,09 euros libres de impuestos en concepto de indemnización mensual como senador por la circunscripción de Madrid.

Ésta es una de sus primeras nóminas en la Asamblea de Madrid:

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