19 de octubre de 2020
DIRECTOR ANTONIO MARTÍN BEAUMONT

Los jueces soportan la presión de Moncloa y no paran sus nombramientos

EL Rey, con Lesmes en la reciente apertura del Año Judicial

EL Rey, con Lesmes en la reciente apertura del Año Judicial

El CGPJ resiste a los planes del Gobierno y culminará en breves días designaciones en órganos clave que Pedro Sánchez quería dejar "vacantes" hasta la renovación del órgano.

En plena tormenta judicial por el veto al Rey en un acto, los ataques de Podemos a la judicatura y a Felipe VI y las presiones de Moncloa para renovar como sea el Consejo General del Poder Judicial; los jueces han hecho un acto de resistencia. Y no solo por los "Vivas" al Jefe de Estado para cerrar el acto de entrega de despachos en Barcelona.

Ya lo advirtió el presidente del CGPJ, Carlos Lesmes, cuando fracasó el intento de "renovación" del órgano, por el empeño de Podemos en tener dos vocales: ellos no pararían su actividad a la espera del desbloqueo, que Sánchez quiere lograr obteniendo un cheque en blanco del PP que Casado, aseguran fuentes de su entorno a ESdiario, nunca extenderá.

 

Por todo ello, el cónclave judicial ha decidido seguir adelante con los nombramientos en la carrera, con importantes decisiones que el Ministerio de Justicia quería evitar, para que se adoptaran ya con un CGPJ a su medida que culminara la colonización del Poder Judicial, iniciada con el control de la Abogacía del Estado y de la Fiscalía General.

También en el Supremo

En concreto, Lesmes y sus compañeros ya han hecho oficial el procedimiento para designar a los presidentes de siete Audiencias Provinciales y del titular del Tribunal Superior de Justicia de Baleares: algo que ha sentado como un tiro al Ministerio y, por extensión, al propio Gobierno.

Fuentes judiciales confirman a este periódico que el CGPJ seguirá por esa línea y que, pese a las presiones para que limite su actividad a lo estrictamente necesario, no tiene pensado paralizarse voluntariamente.

De hecho, el 30 de septiembre tiene previsto culminar la designación de hasta tres plazas en un destino crucial, la Sala de lo Penal del Tribunal Supremo, clave en los grandes casos de la crónica española.

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