20 de febrero de 2020
DIRECTOR ANTONIO MARTÍN BEAUMONT

Las cuentas de ERC: el plan de Junqueras para cobrarse la venganza de Puigdemont

La foto de la ruptura: Aragones (ERC) se niega a aplaudir a Torra (Junts).

La foto de la ruptura: Aragones (ERC) se niega a aplaudir a Torra (Junts).

Los de Junqueras se aferran a las previsiones del último CIS catalán para enterrar su alianza moribunda con Junts. Y alumbra el tripartito con el que sueña Sánchez.

"Compartimos las conclusiones principales de la comparecencia del presidente Torra: que al país le hacen falta de manera urgente unos presupuestos que cuentan ya con un apoyo parlamentario amplio y dan respuestas a los retos y necesidades de la ciudadanía, y por otro lado, que hace falta activar la vía política poniendo en marcha la mesa de negociación con el Estado".

De esta forma tan lacónica ha respondido Esquerra a la huída hacia adelante del presidente catalán, anunciando la muerte prematura de la legislatura en Cataluña. Todo buenas maneras, disposición a sacar adelante los presupuestos y mano tendida a Junts per Cataluña. Pero solo de cara a la galería. Por que los planes del partido de Oriol Junqueras son bien distintos.

En el horizonte que se abre en Cataluña, se habla de elecciones en mayo o, como muy tarde, a la vuelta del verano, pesan y mucho las expectativas electorales de cada uno. Y las de los republicanos son las mejores.

Según el último estudio del barómetro del Centro de Estudios de Opinión (CEO), el CIS catalán que depende de la propia Generalitat, los independentistas lograrían entre 77 y 80 diputados de los 135 escaños que componen el Parlament. El sondeo revela que ERC se impondría como fuerza mayoritaria (38-39) seguida por Junts (29-31) y la CUP (9-10), que triplicaría sus resultados.

 

Las delegaciones del PSOE y ERC durante las negociaciones para la investidura de Sánchez.

 

En el lado constitucionalista, Ciudadanos pasaría de los 36 escaños actuales a 14-16. Por su parte, el PSC  de Miquel Iceta se dispararía de 17 a 24-25 y el PP también mejoraría sus últimos resultados, de 4 a 4-5. Todo pendiente, claro, de la fórmula con la que naranjas y populares se presenten, en solitario o en una plancha pactada.

Pero el dato que avala lo que puede suceder, el golpe definitivo de Oriol Junqueras a Carles Puigdemont, se sustenta en otra probable suma: la de Esquerra, el PSC y los Comunes de Ada Colau.

El "tripartito progresista", la hoja de ruta por la que apuesta desde hace meses el líder de los socialistas, Miquel Iceta. Y la famosa alianza que Junqueras tejió con Pablo Iglesias en aquella cena en casa del empresario Jaume Roures.

El últumo CEO abre la vía a esa mayoría absoluta de ERC, PSC y Catalunya en Comú, que sumaría entre 11 y 13 escaños, tres más que ahora.  Y de esta forma, la misma entente sostendría a la vez a Pedro Sánchez en La Moncloa y, previsiblemente, a Pere Aragonés, en el Palau. El círculo se cerraría para toda la legislatura y Junqueras serviría a Waterloo el plato frío de su venganza.

 

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