18 de noviembre de 2019
DIRECTOR ANTONIO MARTÍN BEAUMONT

Las cinco "rendiciones" de Sánchez que han acabado por desquiciar a todo el PSOE

Sánchez y Torra, en su primera cita en La Moncloa.

Sánchez y Torra, en su primera cita en La Moncloa.

El relator ha sido la gota que ha colmado el vaso. Antes el control de las cuentas de la Generalitat, el traslado de los presos, la puñalada a la Abogacía y la cumbre bilateral de Pedralbes.



Suele recordar un veterano socialista ligado a la vieja guardia del PSOE que cuando los barones impusieron al primer Sánchez la condición de no negociar con los independentistas para llegar a La Moncloa era, precisamente, para evitar asustar a sus votantes tradicionales.

Los mismos que, ahora y visto el desastre andaluz, los dirigentes territoriales temen perder para siempre, aterrados por la deriva de su líder, dispuesto a todo para llegar hasta 2020 en La Moncloa. Incluso, en las últimas horas, a desdecirse, recular en su estrategia y congelar su diálogo con los secesionistas.

Y la crisis del "relator", que ha estallado esta semana para todo el PSOE -tan solo Sánchez, Carmen Calvo, Meritxell Batet y Miquel Iceta estaban en el ajo de esta última cesión a Quim Torra, Pere Aragonés y Elsa Artadi-, ha sido la gota que ha colmado el vaso. Un vaso que rebosaba ya tras otras tantas concesiones al PDeCAT y Esquerra. "Y a cambio de nada", se lamente este diputado  consultado por ESdiario.

Los antecedentes ya habían apuntado hasta donde estaba dispuesto a llegar Sánchez en la demolición de la estrategia diseñada por el gobierno de Mariano Rajoy tras al golpe del 1-O.

La primera rendición llegó bien pronto y ya alertó a los barones, escépticos todos tras la llegada de su líder a la Presidencia a lomos de Podemos, PNV y los secesionistas. Fue en junio pasado, su primer gesto nada más llegar a La Moncloa. Sánchez ordenó levantar el control del Ministerio de Hacienda a las cuentas de la Generalitat, rescatadas a través del Fondo de Liquidez Autonómico (FLA).

Toda una temeridad, a juicio del PSOE, dados los antecedentes. Y al minuto, Torra comenzó a derivar fondos públicos para la segunda fase del procés.

La segunda cesión llegó en julio. Otro sarpullido para los barones socialistas. El traslado de los presos a cárceles catalanas. Lledoners se convirtió en un hotel, el cuartel general de Junqueras y el nuevo poder fáctico de la Generalitat. Otra vez, denunciaron algunos veteranos socialistas, sin contrapartidas del independentismo.

 

Es

Esta fotografía que culminó la "cumbre bilateral" entre España y Cataluña puso en alerta a los barones del PSOE.

 

Pero a pesar de que Junqueras y Torra seguieron en el monte, Sánchez dio luz verde a su tercera concesión, la que más revuelo interno provocó en el viejo PSOE. La ministra de Justicia, Dolores Delgado, maniobró, purgó, y obligó a la Abogacía del Estado a desmentirse a sí misma, revocar la petición de rebelión para Junqueras y compañía y suavizar el tipo penal para rebajarlo al de sedición.

Ya con el clima interno muy revuelto y constatado en muchas federaciones socialistas la indignación de sus propias bases, Sánchez fue un paso más allá. Y se prestó a participar en una cumbre bilateral con Torra a la europea.

Y pese a las exigencias de los suyos, el líder socialista se prestó además a inmortalizar tan insólita cita con una fotografía de los dos gobiernos, el español y el catalán, en igualdad de condiciones. Los Felipe, Guerra y Rubalcaba alzaron la voz. Y los Page, Lambán y Puig reclamaron a La Moncloa, como poco, el mismo trato que el dispensado al Palau.

Ahora, la quinta puñalada a ese PSOE histórico desquiciado totalmente ha llegado por sorpresa con el relator-mediador. El agravante es que, en este momento, hay un examen inminente con las urnas. Y medio partido se teme una catástrofe sin precedentes. Y muchos repiten como autómatas una frase, "Pedro antes que a España, se carga al PSOE".

 

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