Deporte para combatir el estrés

El deporte es una forma de activar nuestro cuerpo para que nuestra mente esté más centrada. Nivelamos así nosotros mismos nuestras emociones

A menudo vemos como las personas están inmersas en sus problemas y el estrés aparece en sus vidas provocando a su vez alteraciones fisiológicas y estados de ansiedad en los que parece que son un círculo cerrado de hormigón del que no podemos salir.

Las personas que están afectadas por la negatividad que les rodea pueden ocasionarles daños en su salud y transmitir esa misma ansiedad a los demás inconscientemente, por la amargura, por las constantes y malas noticias. Hay maneras de combatir nuestros estados de ánimo.
El trabajo es un estresor importante, la presión, la desidia, la falta de organización, las envidias, los celos y las injusticias constantes hacen que las personas vayan acumulando situaciones negativas con las que no pueden ni mediar, ya que cada lugar tiene condicionamientos diferentes y en muchos de estos trabajos llegan a crear situaciones de estrés frecuentes desgraciadamente con difícil solución.

Lo mismo ocurre en algunos ámbitos de la familia donde las riñas y discusiones no terminan y todo ello hace que el cóctel de problemas se acumule a la vez, cuestión muy preocupante. Piensen que no hay mal que cien años dure. Hay que establecer una forma de quitar estrés a nuestras vidas como se habla en el libro Escucha tu cerebro, que tantas veces hemos recomendado, al fin de al cabo, somos un complejo sistema de emociones.
Al recordar a la experta en psicobiología y Neurofelicidad aplicada Manuela Martínez Ortiz, el deporte es una descarga física que nos sirve de actividad positiva. Por ello os voy a mencionar la importancia que tienen esos fantásticos comunicadores que son los monitores y entrenadores de centro deportivos que llevan su mochila cargada de inteligencia emocional, es decir, nos sentimos bien con ellos y nos dirigen en el entrenamiento con algo tan necesario en el trabajo, los estudios y la vida en general.
Haciendo una de tantas clases de spinning con César Bosquet me daba cuenta de lo importante que es la motivación para todo. “El Surfero” -como yo le llamo- es un gran comunicador que te hace sudar a golpe de pedaleo frenético con sus lógicas pausas respiratorias, jugando con las remezclas de música de todo tipo al son de un “liderazgo simpático” y esa motivación extra, esa energía fantástica para trabajar y enfrentarse a las circunstancias de ese preciso momento.

Inmersos todos los alumnos en un estado de concentración donde cada cual es una parte importante de demostrar esfuerzo al conjunto, como un equipo, al son del ritmo de “Juego de tronos”, con sonidos de tambores incluidos.
El carisma del monitor es pegadizo, e incluso los más seri@s dibujan una sonrisa en el entrenamiento, mirándose unos a otros como caen las gotas del esfuerzo, del sudor. En ese momento todas esas personas dejan a un lado las preocupaciones y se centran en la actividad que hacen generando un bienestar cardiovascular y respiratorio importante.

Ponemos este ejemplo porque hay personas que con su aportación y dedicación profesional hacen que una persona que no le guste el deporte se haga finalmente fan a la actividad deportiva.
Es de agradecer que exista este tipo de personas como el “Surfero”, que le presta la misma atención a unos críos pequeños, adolescentes, a mujeres y hombres e incluso a ancianos con educación e interés, y porque no decirlo, con cariño. Una persona de otro planeta al que sin duda hay que dar las gracias.

De paso nos acordamos de todos esos súper monitores que se interesan por todas las personas y que ofrecen la motivación suficiente para que el deporte sea una actividad sana y conveniente para hacernos olvidar los problemas y ver las cosas de un modo distinto, además de mejorar nuestro envoltorio muscular.
Si no hacemos actividades nos cargamos en nuestra mochila demasiado peso de negatividad. Para que pese menos hay que vivir, y el deporte es una forma de activar nuestro cuerpo para que nuestra mente esté más centrada. Nivelamos así nosotros mismos nuestras emociones.

*Oficial de Policía Local y Grupo EmeDdona.

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