25 de septiembre de 2020
DIRECTOR ANTONIO MARTÍN BEAUMONT

4 consejos para afrontar mejor el calor del verano en el gimnasio

No es el verano la estación del año más aconsejable para ir al gimnasio, pero con algunas pautas sí que podemos mantener una cierta rutina para seguir fortaleciendo nuestro cuerpo.

Sí, ya ha llegado el verano. Creo que prácticamente todos estaremos de acuerdo en que es un momento maravilloso para ir a la piscina, bañarse en el mar, pasar tiempo con tus amigos (respetando la distancia de seguridad) y aprovechar para comer deliciosas frutas de temporada como la sandía y el melón. Pero también estaremos de acuerdo en que es el peor momento del año para pisar el gimnasio.

Calor insoportable, gente sudando, gimnasios sin aire acondicionado, y ahora súmale el factor de que hay que llevar mascarilla y pedir hora para entrenar, por si era poco. Se da un cóctel de variables que acaban por dificultar en gran medida los entrenamientos y la motivación general del usuario del gimnasio acaba por los suelos.

No hay un truco secreto para hacer desaparecer el calor del gimnasio, pero sí que hay 4 consejos para hacer que los entrenamientos sean definitivamente más tolerables.

Intenta entrenar a primera hora o al final del día

Muy pocos gimnasios cuentan con aire acondicionado, y ahora menos, ya que las recomendaciones sobre salud del Covid-19 recomiendan no usarlos ya que podrían ayudar a repartir las moléculas del virus por la sala, especialmente si hay recirculación del aire.

Lo que se recomienda abrir las ventanas y tenerlo todo ventilado. Esto es positivo, pero el gran problema es que dependiendo de la hora, se va a colar muchísimo calor, especialmente al mediodía.

Si vas a entrenar a primera hora o al final del día, teóricamente el espacio estará a una temperatura más baja porque el calor del sol no se estará colando en el recinto. Esto puede ser de mucha ayuda para completar los entrenamientos estando más a gusto.

Asegúrate de hidratarte constantemente durante el entrenamiento

Contar con una bebida durante los entrenamientos en verano es absolutamente primordial para tu hidratación. Estar deshidratado puede derivar a dolores de cabeza, fatiga o dolores musculares que pueden arruinar la sesión. La opción más común es beber agua y, pese a que es más que correcta, beber una bebida que contenga electrolitos es más recomendable.

Al entrenar, puedes estar bebiendo agua e igualmente tu cuerpo puede no estar hidratándose como es debido, y un posible aviso de que estás deshidratado es un exceso de sudoración durante el entrenamiento.

Beber una bebida que contenga electrolitos aumentará las probabilidades de que tu cuerpo quede hidratado adecuadamente, ya que estos minerales son muy importantes en este proceso. Para que su ingesta sea aún más agradable y conveniente, asegúrate de que está bien fría. Si quieres intentar conservar el frío de la bebida durante el entrenamiento, añádelo a un shaker de metal y evita los de plástico.

Y sobre todo: No esperes a tener sed para beber.

Deja más tiempo entre series

Al entrenar en el gimnasio, el momento en que se pasa más calor es durante las últimas repeticiones de una serie y justo después de acabarla. Para no ir acumulando esta sensación, lo más sensato es alargar un poco el tiempo entre series para dejar que el cuerpo tenga tiempo a refrigerarse.

También es recomendable descartar series extremas como las AMRAP o las superseries, ya que son muy exigentes y sin duda serán las que más calor nos harán pasar.

Limita el cardio o hazlo fuera por la noche o a primera hora de la mañana

Levantar pesas en verano es duro, pero hacer cardio es aún peor. Es horrible tanto en el gimnasio como hacerlo fuera durante las horas donde hay sol. Si eres una persona que está perdiendo peso, o simplemente hace cardio porque lo disfruta, limítalo durante estos meses o simplemente oblígate a hacerlo fuera del gimnasio.

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