23 de noviembre de 2020
DIRECTOR ANTONIO MARTÍN BEAUMONT

Un terrible asesinato grabado resucita en Madrid el miedo multicultural de París

El cadáver del hombre apuñalado en plena calle en Usera

El cadáver del hombre apuñalado en plena calle en Usera

El crimen en plena calle de un individuo cubano en un barrio humilde de Madrid despierta resquemores con la mirada puesta en Francia y las tensiones culturales y religiosas en Europa.

Las imágenes son terribles. Sucedieron el sábado por la noche en el populoso barrio de Usera, en Madrid. En ellas se ve a un hombre corriendo por la calle, ya de noche, ante la mirada atónita de unos cuantos vecinos, que le ven portando un cuchillo de enormes proporciones, sin que se supiera al principio si huía de algo o perseguía a alguien.

La incógnita queda resuelta segundos después, en un vídeo grabado por uno de los testigos que resulta espeluznante fotograma a fotograma: se ve a un hombre desplomado junto a un coche, intentando erguirse mientras su sangre chorrea a borbotones. Y finalmente, pierde la vida delante de todos.

 

 

Según Antena 3 Noticias, la duda tiene respuesta: el hombre que aparece corriendo con el enorme cuchillo es el agresor, de nacionalidad boliviana. Y el que aparece tendido en el suelo, con la puñalada mortal, es su víctima, de origen cubano.

 

El presunto agresor, corriendo con el cuchillo hacia su víctima

 

Al parecer, la reyerta comenzó en el interior de un bar de la barriada, foco frecuente de conflictos que alteran la convivencia de la zona pese a las denuncias constantes de los vecinos, muy cansados de peleas y discusiones que, en este caso, han alcanzado cotas dramáticas.

La coincidencia entre este crimen y el asesinato de un profesor en París ha suscitado, pese a las evidentes diferencias, una intenso debate sobre las consecuencias de la llamada multiculturalidad en las grandes urbes: en unos casos por razones religiosas, llevadas por el fundamentalismo hasta el extremo en la capital francesa; en otros por costumbres culturales o situaciones administrativas, que podría ser el de Usera.

 

Unos han puesto el acento en esa tesis y otros, por contra, en la opuesta, advirtiendo del riesgo de analizar este tipo de durísimos sucesos por la raza, credo o nacionalidad de sus protagonistas y no por su comportamiento individual.

 

 

Lo que sí es cierto es que, desde el verano, la pandemia ha puesto en el primer plano político la gestión de la inmigración, con episodios de tensión en Albacete; denuncias desde Murcia por la llegada indiscriminada de pateras ante la indiferencia de Interior o, en las últimas 48 horas, lamentos desde Canarias por la llega masiva de cayucos.

 

La víctima, segundos antes de fallecer

 

Esa polémica se ha disparado, precisamente, con el brutal atentado de París citado para valorar el de ahora en Usera, con una contestación pública incluso de un diputado de Vox, Víctor Sánchez del Real, al propio presidente del Gobierno, Pedro Sánchez:

 

 

En todo caso, y al respecto del binomio de delincuencia e inmigración, cabe dar los datos fríos que, en resumen y según fuentes oficiales del INE, se resumen fácilmente: en términos totales, los españoles cometen hasta el 77% de los delitos que se denuncian y juzgan en España, frente al 23% de media  de los extranjeros. 

Pero en proporción, el baremo varía, ya que la población inmigrante representa el 10% de la total, pero protagoniza más del doble de los casos que aritméticamente les "correspondería". El caso de Usera, en fin, pone sobre la mesa con extrema crueldad un espinoso asunto que marca la agenda europea en general, sin soluciones apreciables sobre la mesa.

 

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