18 de noviembre de 2019
DIRECTOR ANTONIO MARTÍN BEAUMONT

Así cayó el mito de Carmena ante el empuje de PP, Cs y los votos de Vox

Almeida, despidiendo a Carmena

Almeida, despidiendo a Carmena

La ya exalcaldesa sucumbe ante sus propios errores y la conjunción de todo el centroderecha. Almeida es el nuevo alcalde de una ciudad emblemática y hasta hoy desatendida.



De una jueza a un abogado del Estado. De Manuela Carmena a José Luis Martínez Almeida. De la más izquierda y la izquierda juntas, a la derecha apoyada por centro y más derecha. Madrid cambió este sábado de Gobierno. Una pena o una alegría, según el interlocutor.

No hubo sorpresas y el candidato del Partido Popular logró la mayoría absoluta con los votos, y los aplausos, de los cuatro concejales de Vox. Adiós Carmena, adiós. 

Para muchos han sido unos años perdidos. Para otros han sido extraordinarios, un desastre con constantes ocurrencias estúpidas de asamblea de facultad y mucho debate ideológico, pero pocos resultados prácticos. 


Manuela Carmena ha sido para gran parte de los madrileños, ganó las elecciones, una buena alcaldesa, magnífica, extraordinaria. Para los que creen que un alcalde tiene que hacer obras que facilliten la vida a los ciudadanos, bajar impuestos y dar más servicios al contribuyente esta legislatura han sido cuatro años en un túnel.

Pocas realidades

La verdad es que no ha hecho nada material en cuatro años que no sea remodelar la Gran Vía y cerrar el centro de Madrid al tráfico privado. Carmena, para muchos, le ha dado alegría y presencia a la figura de la alcaldesa frente al aburrido faraón Ruiz Gallardón y la poco agradable, y distante, Ana Botella. Carmena, dicen los suyos, quería a todo el mundo como las abuelas de nuestras casas.

 



Sus críticos dicen de ella que ha sido sectaria, que su equipo era más sectario aún y que muchos concejales no pasarían una mínima selectividad democrática. Y hay ejemplos muy claros. En estos cuatro años, y producto de la crisis, se han sentado en las juntas y en el Pleno personas que apoyan más las dictaduras cubanas y a Maduro, que la democracia.

El prestigio de Manuela Carmena, que para muchos ciudadanos era grande al llegar, es mayor al salir. Se iba a ir en olor de multitudes, pero cometió un error de párvulo.

Dijo que si con la izquierda no lograba la mayoría para gobernar, se iría. Lo confirmó el día de las elecciones. Pero cuando se dio cuenta de que tenía que volver a hacer magdalenas, dio marcha atrás y se quiso apalancar con la idea de que las tres derechas iban a romperse y podría continuar como la alcaldesa feliz a la que casi todo el mundo quería.

Hace cuatro años Carmena salió por la puerta grande aclamada como alcaldesa de la esperanza. Ayer se fue triste, triste, triste...



Aspiraba a ser una buena alcaldesa con un buen equipo, pero tenía entre sus compañeros, a una pandilla de "revolucionarios", como dijo una persona cercana a ella a mitad de legislatura. Madrid no ha dejado de ser una nueva experiencia de la izquierda que no ha cambiado nada, aunque sus voceros los nieguen. Los desahucios han seguido, los emigrantes están muchos en la calle y tener una vivienda digna en Madrid es un milagro. Todo igual que con Ana Botella, por citar a alguien.  

Con Aguirre y Gallardón

Este sábado en el Pleno, los votos del PP, Ciudadanos y Vox han convertido a José Luis Martínez Almeida alcalde de Madrid en un Pleno con mucha ceremonia y algo de emoción. La ceremonia estuvo repleta de autoridades. Incluso de viejos enemigos, como Esperanza Aguirre y Alberto Ruiz-Gallardón, que acudieron a la fiesta de la democracia municipal y se dieron besos y abrazos.

 

 

La derecha juró la Constitución y la izquierda prometió. Los concejales recibieron su medalla de edil y entraron en faena, con la incógnita, en la sala, de qué haría Vox, aunque todos se imaginaban que apoyaría la candidatura del centro derecha. Entre las que juraron estaba Maysoun Douas Maadi, Licenciada en Químicas y empresaria, musulmana de religión que iba como impone su religión con el pelo cubierto por un velo. 

Para colmo la votación era secreta, pero no hubo emoción porque el PP, Ciudadanos y Vox votaron juntos y el PSOE y el grupo de Carmena votaron a los suyos. Hace cuatro años Carmena salió por la puerta grande aclamada como alcaldesa de la esperanza. Ayer se fue triste,triste, triste.

 

(*) Pedro Blasco es una referencia histórica del periodismo de Madrid y ha tratado e informado sobre todos los alcaldes y presidentes autonómicos desde el inicio de la democracia.

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