Valencia Basket revive su peor pesadilla isleña

Jacob Wiley se comió al juego interior valenciano

Jacob Wiley se comió al juego interior valenciano

Gran Canaria 111 - Valencia Basket 92. A escasos diez días de su final europea, los taronja vuelven a sufrir en Canarias un batacazo que complica sus aspiraciones para la cuarta plaza.

Si la humillación sufrida por el cuadro de Jaume Ponsarnau cuatro meses atrás en Tenerife pudo cobrar efecto de revulsivo, los presagios a la hora de afrontar el tramo clave de la campaña no pueden ser más halagüeños. Y es que hoy Valencia Basket fue superado en todas y cada una de las facetas del juego por un hambriento Herbalife Gran Canaria; un conjunto que, pese a su aún delicada situación clasificatoria, ha sido capaz desde la vuelta de Pedro Martínez de reestablecer todas las constantes del periodo dorado dentro de su historia que vive desde hace ya algunos años.

Por contra, siempre que optáramos por situarnos en el peor de los escenarios, vislumbrar una final de Eurocup cuesta arriba frente al Alba Berlín resulta inevitable en el caso de que no se aumente exponencialmente el nivel defensivo, dado que Valencia Basket no logró respetar la más elemental norma dentro de su parcela defensiva en la noche de hoy.

El parcial de 26-23 con el que concluía el primer periodo ya era poco menos que engañoso. Si bien el ataque taronja lograba producir a base de talento, el desastre en la otra parte de la cancha ya estaba servido. Nadie contestó la penetraciones hacia el aro de Paulí, ni las continuaciones del pívot Jacob Wiley, quedando en evidencia las lagunas defensivas que, a día de hoy, presentan hombres como Dubljevic o San Emeterio.

Sin embargo, lo peor todavía estaba por llegar, y tres triples de Eriksson y otro de Strawberry en los primeros compases del segundo acto ya colocaron una distancia en el electrónico que los taronja ni se aproximarían a recuperar. Ni la positiva aparición en pista de Mike Tobey, ni los esfuerzos de Will Thomas o Van Rossom por tirar del carro servían de contrapunto frente a un vendaval grancanario en el que los bases Oliver y Clevin Hannah (15 asistencias entre los dos) encontraban una y otra vez la mejor opción.

El contundente 56-39 reflejado por el luminoso en el intermedio hablaba por sí solo de las miserias taronja para proteger su propio aro. Escenario que, por desgracia, no variaría ya ni un ápice. Esta vez no habría, ni tan siquiera, amago de reacción por su parte. Así lo atestiguan los, una vez más, sonrojantes 32 puntos recibidos en el tercer cuarto (88-64 min. 30).

El disfrute de la afición insular continuaba siendo proporcional al inmenso acierto del que sus jugadores hacían gala (terminaron con un fantástico 17 de 28 en triples); mientras que Valencia Basket no registraba, aparentemente, excesiva preocupación por una hecatombe que ahonda en la dinámica de rendimiento más que cuestionable que viene presentando lejos de la Fonteta en lo que a lo competición doméstica se refiere. Algún intento aislado por adelantar líneas en el último periodo no enmascara la sensación de que uno de los peores choques desde el punto de vista defensivo en la historia de la entidad tuvo desgraciadamente lugar en la noche de hoy.

Ficha técnica:

111 - Herbalife Gran Canaria (26+30+32+23): Hannah (12), Paulí (21), Strawberry (17), Wiley (19) y Tillie (4) -quinteto inicial-, Balcerowski (0), Eriksson (26), Vene (2), Balvin (5), Radicevic (0) y Oliver (5).

92 - Valencia Basket (23+16+25+28): Van Rossom (13), Matt Thomas (5), San Emeterio (11), Will Thomas (12) y Dubljevic (14) -quinteto inicial-, García (0), Abalde (9), Labeyrie (4), Diot (2), Tobey (13), Doornekamp (7) y Martínez (2).

Árbitros: Antonio Conde, Jorge Martínez Fernández y Alfonso Olivares. Eliminado por personales Vene (m. 40).

Comenta esta noticia
Update CMP