Toni Gaspar: “La política extermina el honor sin piedad”

Toni Gaspar, presidente de la Diputación de Valencia.

Toni Gaspar, presidente de la Diputación de Valencia.

Toni Gaspar, nuevo presidente de la Diputación de Valencia, aboga por construir una nueva arquitectura donde la política deje de ser un circo que extermina la honorabilidad de sus actores.

 

Quedamos para la entrevista sólo con dos días de antelación y a través de Whatsapp, sin intermediarios. Sale él mismo a recibirnos a la sala de espera de la Diputación de València que preside hace dos semanas, después de la inesperada dimisión de Jorge Rodríguez, detenido en una investigación judicial. No lee el resumen de prensa nada más levantarse ni tiene televisión ni Twitter. De su pueblo, Faura, a València viene conduciendo su propio coche, desde el que sufre “una movilidad que se deberá mejorar”. Su sobrina es su fotógrafa de cabecera y su gato, su pasión. Estos gestos retratan a un Toni Gaspar outsider de la política. Sin argumentario. Sin ejército de colaboradores. Y con el mismo espíritu “contestón” que le llevó a disputarles, sin éxito, las secretarías generales del PSPV al hoy ministro José Luis Ábalos y al president del Consell, Ximo Puig.

Aboga por construir una nueva arquitectura, siguiendo el ejemplo del 78, donde la política deje de ser un circo que extermina la honoralibilidad de sus actores. A las instituciones les reclama apagar hogueras en vez de activarlas, frenar las dimisiones provocadas por las imputaciones, aparcar los intereses electorales con Inmigración y Toros y cumplir desde el gobierno lo que se promete en la oposición. Afea a su partido su incumplimiento con la reforma del sistema de financiación y a la nueva política, haber prometido asaltar el cielo cuando sólo existe el sentido común.

Persigue un cierre ordenado de la polémica empresa pública Divalterra acordado por unanimidad, también con el PP. Y ha comprobado que, como decía Mariano Rajoy, gobernar no es fácil.

¿No hay presunción de inocencia para nadie?

En el mundo político, no. Lo hemos convertido en un gran circo donde en cuanto sale algo de alguien, ya es culpable. Luego vienen las absoluciones pero ya hemos condenado mediáticamente a la gente. Y hay que distinguir porque una cosa es venir a meter mano a la caja y otra las imputaciones administrativas. ¿No será que en vez de resolver las diferencias desde la política nos hemos ido a la Justicia?

“Fue un error garrafal pedir dimisiones por imputaciones”

 

¿Ese camino lo comenzó el PSPV de Jorge Alarte?

Seguramente sí. En un momento dado, alguien valora que ése debe ser el camino, entra todo en el mismo saco y luego tenemos lo que tenemos. Se pensó que la satisfacción momentánea compensaba pero yo creo que hay que ser más prudentes y no querer hacer oposición desde los tribunales, que nos ha llevado donde estamos. Nosotros lo iniciamos pero el PP, a pesar de haberlo sufrido en sus carnes, sigue en las mismas. El circo lo hemos hecho nosotros.

 

¿La nueva política lo ha aumentado?

Se supone que venía a cambiar las cosas pero pocas se han cambiado. Venían a asaltar el cielo y vemos que cuando tienen la oportunidad cometen los mismos errores que cuando lo hacíamos el PP y el PSOE. No ha cambiado nada. Algunos ya sabíamos que la tierra prometida era una quimera porque sólo existe el sentido común.

 

¿Hay marcha atrás?

Debe haberla y aspiro a ello. Tenemos que parar esta manera de hacer política porque no vamos a quedar uno. Al final, la satisfacción de un tuit acaba con una persona pero, sobre todo, provoca el sufrimiento de familias enteras. A veces parece que somos seres etéreos pero no es así y sólo por empatizar con ese sufrimiento creo que deberíamos valorar y reflexionar más. Esto no significa manga ancha pero hay procedimientos que luego se archivan. Hablamos de diferencias políticas y no judiciales porque al final los jueces tendrán que hacernos una sección sólo para nosotros.

“En el nuevo gobierno ha habido errores patentes”

 

¿Y deben personarse los partidos en los procesos?

Es un error. La Justicia sabe hacer su trabajo. Personarse es llevar la política a los tribunales.

 

El PP se queja de que hay distintas varas de medir y que con ellos se ha sido más severo.

Cada uno lo ve de una manera diferente. Yo te puedo decir que el PSOE siente lo mismo en otras cosas pero estas visiones son hooligans. El plan hooligan hay que empezar a archivarlo porque sirve para hacer películas pero no para gobernar. Hay que aprender que uno se equivoca y que el adversario a veces también hace las cosas bien.

 

¿Ser político es una profesión de riesgo?

Del todo porque estás sujeto a vaivenes que desconoces y están en el día a día. Nos estamos cargando el honor de las personas que es lo único que tenemos. La política extermina el honor sin piedad.

“Si Jorge Rodríguez es inocente o no lo dirá un juez”

 

¿Así se propicia el efecto contrario del que se busca, es decir que se rebaje aún más el nivel en las instituciones?

En mi caso, tengo pasión porque si no, me iría. Tú tienes que velar por todos y si a eso le unes que a la mínima tu prestigio va por los suelos… esto puede acabar fatal de manera que sólo los intrépidos e insensatos acaben en las instituciones. Y eso lo digo yo que soy presidente de la Diputación pero mi primer pensamiento cuando se me pidió fue decir no después de ver los últimos acontecimientos. Lo que pasa es que luego te pesa la pasión que no tiene control. Hay veces que parece que debamos pagar hasta para ser políticos. Pero, ¡cuidado!, nos hemos denigrado nosotros mismos.

 

Toda esta situación dispara la desafección ciudadana y se puede pensar: ¿qué pasa en las diputaciones, donde hemos tenido presidentes encarcelados e imputados?

¿Sólo en las diputaciones? No tiene que ver con la institución sino con el momento político que vivimos. Que yo sepa, hay empresarios, ex presidentes de la Generalitat… Me alegro que el que lo haya hecho mal tenga que explicarse en los tribunales pero cosa distinta es el circo de al lado. Hay que trabajar para cambiar la visión de que venimos a saquear y a enchufar a los nuestros porque la realidad es otra: en la Diputación de València hay 1.200 trabajadores de los que asesores no serán más de 30 que vienen y se van contigo. Estos últimos años hemos estado entretenidos en nuestros ombligos en vez de en dar respuestas a las inquietudes ciudadanas.

Ahora hay que activar otra política de bajar al barro y restablecer los equilibrios con la gente. Hay decisiones que se pueden tomar desde el minuto 1 y no pensar que esto se acaba cada 4 años. Los planes deben ser a largo plazo.

¿Jorge Rodríguez es inocente?

Lo dirá un juez. Todo el mundo es inocente hasta que se demuestre lo contrario. Hay una presunción de inocencia. Lo que sabemos es que ha tenido que dejar la Diputación de València en un ejercicio de proteger la institución pero presuntamente es inocente y no culpable.

 

¿Ha hablado con él?

No voy a revelar los pensamientos de nadie pero se encuentra muy afectado, como lo estaría cualquiera porque no es plato de buen gusto, sobre todo cuando eres consciente de que has trabajado para cambiar las cosas. Y resulta que te puedes haber equivocado en algo, aunque sea desde la inconsciencia.

“Respeto a los jueces cuando dicen lo que me gusta y lo que no”

 

¿Puede seguir siendo alcalde de Ontinyent?

No puedo hablar de las decisiones personales de ningún alcalde.

 

Pero a los imputados del PP se les exigían dimisiones inmediatas, también desde su partido.

Yo nunca porque creo en la presunción de la inocencia y en las responsabilidades políticas. El que debe pronunciarse es un juez porque si no, no se acaba nunca. Fue un error garrafal haberlo hecho pensando en el beneficio a corto plazo. De hecho, en la Diputación, nunca hemos pedido dimisiones de personas del PP imputadas porque hemos visto cómo los imputan y los desimputan. A ver si aprendemos de una vez por todas. Cuando se ha hecho tanta sangre, cuesta.

 

¿Qué hacemos con Divalterra, la antigua Imelsa?

Cierre ordenado. Su forma jurídica nos ha llevado aquí. La empresa crea indefensión de los consejeros que lo somos por obligación y no cobramos por ello. Esta fórmula ha de cambiar. La gestión que se hace con los brigadistas es encomiable y seguirá pero hay que buscar otros sistemas con más tutela de la Administración. No demonizo las empresas públicas aunque ésta, desde luego, precisa otra arquitectura. Y de ahí que mi primera decisión ha sido incluir al secretario y tesorero de la Diputación y también a los trabajadores para que tenga un perfil técnico. Los políticos tendremos que marcar la línea pero la gestión debe ser técnica.

 

¿Son agencias de colocación?

Por la laxitud, casi seguro. A la Administración no entra nadie si no es por una oferta pública de empleo, salvo que seas asesor, que es un porcentaje mínimo y está regulado por ley. Hace muchos años se creó pensando en buscar más agilidad pero ahora está reñida con la transparencia y hay que pasar a otra cosa aunque seamos menos rápidos.

 

“Ya está bien de juzgar desde la superioridad moral del Twitter”

Su antecesor no quiso cerrarla.

Algunos éramos partidarios del cierre ordenado hace tres años. La interacción del gobierno lo impidió. En este momento, todo el mundo es consciente que habría que haberlo hecho en 2015 pero no se puede volver atrás.

 

¿Tienen cabida las diputaciones actualmente?

Es un debate que obliga a reformar la Constitución. Si sólo la reformáramos para esto, no habría problema porque alcanzaríamos un acuerdo enseguida. La Constitución debe cambiarse con una mayoría cualificada y no con el 51%. La gente tendrá que dejarse pelos en la gatera. Es verdad que han cumplido su papel porque no había autonomías y los ayuntamientos estaban en pañales. Pero hemos cambiado. En su momento eran como virreinatos pero ahora sólo somos coordinadores. Si 8.000 municipios fueron capaces de coordinar el Plan Zapatero, ¿por qué tienen que seguir llegando los fondos a la Diputación en vez de a los municipios directamente? A veces queremos ir a máximos cuando en el día a día podemos cambiar muchas cosas.

 

Los padres constituyentes han mostrado su disconformidad con una reforma en este momento, con las tensiones en Cataluña.

Lo podrían decir los padres constituyentes y cualquier persona con sentido común. Ya decía Santa Teresa: En tiempo de tribulaciones, no hacer mudanzas. Primero hay que quitar la tensión. ¿Alguien ha visto operar con inflamación? ¡Pues no! Pero en política se pide así porque todo se resume en un tuit. Ya sabéis que yo no estoy en el mundo Twitter por voluntad propia porque no me deja ver la geometría de los problemas. El que más transmite, que es Donald Trump, no creo que sea un ejemplo.

 

“Más respeto a quienes construyeron nuestra democracia en el 78”

Por tanto, no opina de todo.

Creo que con la legión de opinadores que tenemos, no hacen falta más. No tengo que tener opinión de todo porque sería un insensato. Ahora bien, si tengo que tomar decisiones, me informaré previamente. Hay legiones de opinadores que ni siquiera opinan de la noticia sino sólo del titular.

 

¿Seremos capaces de volver a sentar en una mesa a Manuel Fraga y al Partido Comunista?

Deberíamos serlo. Visité el Consell Jurídic Consultiu donde vi sentados firmando en la misma hoja a Alfonso Guerra y a Fraga y agradecí que hubieran sabido que había que gobernar para todos y que había que hacer algo que se quedara para siempre. Algunos se encargan de demonizar el régimen del 78 y me hierve la sangre. Gracias al 78, este país, mi familia y yo somos lo que somos. Seguro que se podría haber hecho mejor pero también peor así que un poco de respeto a quienes posibilitaron la arquitectura de nuestra democracia. Ya está bien de juzgar desde la superioridad moral del Twitter. El 78 fue un hito y ahora tenemos que hacer otro pero no veo a la gente con ganas de pacto de arquitectura política que albergue a todo el mundo.

 

¿Se puede dirigir un país con 84 diputados, que son los que tiene Pedro Sánchez?

Sí y a la vista está. Pero si quieres ir más allá, necesitas más. El PP lo demonizaba pero ahora lo han experimentado en su congreso: gobierna el que tiene más votos en una democracia representativa.

 

¿Son buenos los compañeros de viaje?

Hemos subido todos al vagón y evidentemente, hay que convivir lo mejor que sepamos. Yo no estaba acostumbrado a compartir gobiernos pero ni siquiera compartir una casa con tu pareja es fácil. En mi caso, he aprendido mucho. Tiene sus más y sus menos pero las decisiones se toman mejor porque cuestan más tiempo.

Es imposible hacer quinielas a un embarazo de las elecciones. Hace tres meses, el presidente era Rajoy que acababa de aprobar unos Presupuestos.

 

En la fachada de la Diputación se sigue pidiendo la financiación justa que ha paralizado su partido en el gobierno central.

Yo sé las limitaciones pero si estás abogando por ello en la oposición, no me parece bien que cuando entres, se vea todo diferente. Es la utilización del corto plazo para hacer las cosas y, aunque sea de mi partido, no lo puedo compartir.

 

¿Puede beneficiar a Compromís?

Es imposible hacer quinielas a un embarazo de las elecciones. Hace tres meses, el presidente era Rajoy que acababa de aprobar unos Presupuestos. La vida lleva demasiada velocidad y no sé qué pasará.

 

Ya decía Rajoy que gobernar no es fácil…

Tiene toda la razón. A alguno le sentó mal pero gobernar es difícil porque hay recursos limitados y usos múltiples, aparte de los intereses de cada uno. Ha habido errores patentes con el cambio de gobierno porque has dicho cosas desde la oposición que luego te las envainas.

 

Mónica Oltra ha dicho que no hay dinero para los inmigrantes porque el PP lo robó. ¿Hay que acabar con este lenguaje en las instituciones?

No la he oído pero si lo ha dicho, es un error garrafal. Tenemos que apagar hogueras y no encenderlas.

 

¿Conviene dejar de hacer Política con la Inmigración 

Es un problema que tenemos todos los europeos y todos lo hemos de resolver, mande quien mande. Pablo Casado, si aspira a ser presidente del Gobierno de España, no puede decir ahora que sí, luego que no. No ha aprendido nada porque el discurso debe mantenerse en la oposición y en el gobierno y da igual que sea a costa de la visiblidad.

 

Algún socialista mostró sus preferencias hacia Soraya Sáenz de Santamaría. ¿Habría posibilitado más pactos PP-PSOE?

Normal que nos pasen las cosas que nos pasan. Yo como PSOE no debo opinar. Ahora, lo que hay es un presidente, Pablo Casado, con el que habrá que llegar a acuerdos necesarios en este país. Ya que nos quejábamos de que se podía llegar a pocos cuando gobernaban, tendremos que demostrar que somos diferentes y lo hacemos. ¿Continuamos así o cambiamos?

 

¿Con la prisión preventiva de Zaplana, enfermo de leucemia, se le está pidiendo a la Justicia que en vez de justa sea ejemplar?

Flaco favor haremos. La Justicia tiene una venda en los ojos y se corta por el mismo rasero. En este tema, no me voy a pronunciar porque las decisiones de los jueces deben respetarse. Cada uno ha de hacer su trabajo. Respeto a los jueces cuando dicen lo que me gusta y lo que no. No hay cosa más injusta que juzgar lo que se desconoce.

 

Divalterra ha de quedar resuelta con la mayor unanimidad posible de manera que en el 19 gobierne quien gobierne, se haya solucionado

¿Para cuándo dejar la Política?

Hace dos meses estaba preparando mi vida para volver a mi trabajo pero la vida está por escribir y ahora, me corresponde rebajar las tensiones y solucionar cosas. Lo que llegue, llegará.

 

También le queda poco tiempo al frente de la Diputación.

Se puede meter mucho la pata pero también hacer cosas que estén bien. Divalterra ha de quedar resuelta con la mayor unanimidad posible de manera que en el 19 gobierne quien gobierne, se haya solucionado. Aspiro a que también estén en el acuerdo PP y Ciudadanos.

 

¿Hay sintonía con la oposición?

En mi toma de posesión, la primera reflexión que hizo la jefa de la oposición fue que era una tomadura de pelo, olvidando que era la ley. A mí me gusta tener interlocución y por eso bajé a su despacho para que empezáramos a hacer políticas responsables y dejemos los fuegos de artificio. El PP es parte de la institución y lo voy a trabajar como presidente.

 

¿Los toros tienen ideología?

Forman parte de nuestra cultura mediterránea desde tiempo milenario. Quien intenta ponerle etiqueta, flaco favor les hace. El PP pretendió hacer de ello un caladero y se equivocó.

 

¿Volverá a aspirar a presidir la Diputación?

Cuando llegue el momento oportuno, lo pensaré pero no sólo depende de mí porque es una designación de un partido político. Yo me quedo con el presente.

 

Se maneja con un Iphone pagado de su bolsillo, algo sorprendente.

 Soy apeliano y como no me gustaban los que daba en usufructo la Diputación como herramientas de trabajo, me lo pagué, ¡faltaría más! Nuestra herramienta es el móvil y esto nadie lo explica así. Por tanto, aunque yo me lo compré, no hay que demonizar a quien usa un aparato oficial.

 

“La movilidad en València deberá mejorar”

Vive en Faura, ¿cómo viene a València?

En mi propio coche porque me es más práctico. Hay actos oficiales a los que voy con coche oficial como instrumento.

 

¿Hay buena movilidad en València?

Ahora como es verano parece que mejor. Pero el otro día le dije al alcalde Ribó que me cuesta llegar desde Faura 15 minutos más de lo que me costaba. Antes era más fácil acceder y esto es una realidad. Así que seguramente habrá que mejorar.

 

¿Profesionalización de la política, sí o no?

Todo el mundo debe tener su profesión y luego dedicarse durante un tiempo a la política pero es verdad que tiene sus inconvenientes porque no todos los trabajos permiten una excedencia y habría que hablar largo y tendido. Lo que no me gusta es que sea una solución de por vida porque seguramente traerá males consecuencias.

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