25 de septiembre de 2020
DIRECTOR ANTONIO MARTÍN BEAUMONT

Un informe oficial abochorna a Garzón e Iglesias por las cuentas de IU y Podemos

Iglesias y Garzón, el día que asumieron sus carteras de ministros, junto a Salvador Illa.

Iglesias y Garzón, el día que asumieron sus carteras de ministros, junto a Salvador Illa.

El Tribunal de Cuentas abronca a los partidos por sus "deficiencias" en su contabilidad. Con mención aparte para morados y comunistas que, además, esconden sus números.

Los campeones de la transparencia, los adalides de las buenas prácticas políticas frente a la supuesta corrupción de los viejos partidos figuran, en realidad en el furgón de cola del informe fiscalizador que el Tribunal de Cuentas realiza sobre la contabilidad de todos los partidos. Del último documento elaborado por el organismo oficial, dos formaciones salen señaladas por retrasar la entrega de sus justificantes: Podemos, hasta dos años y medio, e Izquierda Unida, seis meses.

De las 30 formaciones analizadas, que por primera vez presentaron sus cuentas de forma telemática a través de una plataforma específica, 23 lo hicieron en plazo y siete fuera del mismo. Pero entre estas destaca sobre manera el caso de Podemos-Ahora Alto Aragón en Común que lo hizo con dos años y medio de retraso, e Izquierda Unida, que acumuló seis meses de demora. Cabe recordar que en el año fiscalizado, el secretario de Organización de los morados era Pablo Echenique.

El Tribunal de Cuentas ve deficiencias generalizadas en la contabilidad que le ofrecen los partidos políticos para proceder a su fiscalización. Hasta el punto de que, en su último informe sobre las cuentas de las formaciones políticas que reciben subvenciones públicas, cuestiona la representatividad de las mismas.

Así consta en el Informe de Fiscalización de los Estados Contables de los partidos y de las aportaciones percibidas por las fundaciones y demás entidades vinculadas a ellos correspondiente al ejercicio de 2016, que acaba de aprobar el órgano que preside María José de la Fuente y de la Calle.

 

En concreto, el informe señala que la práctica totalidad de los partidos (todos salvo dos) presentaron salvedades que inciden, en mayor o menor medida, en la representatividad de sus cuentas, hasta el punto de que en diez casos, el fiscalizador ha considerado que las mismas no reflejan adecuadamente su situación financiera y patrimonial.

 

Según el Tribunal de Cuentas, la cúpula de Podemos no muestra especial interés en llevar las cuentas del partido al día.

 

También se han observado limitaciones al alcance de la fiscalización en ocho formaciones que no habían integrado la contabilidad electoral de parte de su organización o de algunos partidos coaligados o federados.

En 2016, los partidos recibieron subvenciones para su funcionamiento, otorgadas tanto a las propias formaciones como a sus grupos institucionales, por un total de 236,69 millones de euros; y subvenciones para sufragar los gastos de seguridad, por un total de 2,79 millones de euros. También percibieron 67,59 millones en concepto de subvenciones electorales.

 

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