La oposición no perdona a la edil Nerea Belmonte pese a renunciar a un sueldo

La edil no adscrita, Nerea Belmonte, en su intervención en el pleno de Alicante.

La edil no adscrita, Nerea Belmonte, en su intervención en el pleno de Alicante.

La propuesta de modificación parcial del Reglamento Orgánico del Pleno (ROP) se quedó en el limbo. Ni PSOE, Compromís, Ciudadanos y mucho menos, Guanyar, estaban dispuestos a dar luz verde a una iniciativa de la edil no adscrita Nerea Belmonte, que simplemente pretendía que se le reconociera "un derecho constitucional", como afirmó en el pleno de este jueves. La tránsfuga, como la denominan los grupos a los que "traicionó" propiciando el gobierno del ‘popular’ Luis Barcala, pretendía tener los mismos derechos que el resto de partidos, es decir, participación política, y sobre todo, económica, aunque renunciaba expresamente a aspirar a un sueldo. Pero Belmonte se ha quedado, de momento, como estaba, condenada a ser la señalada por los concejales de la oposición

Ni el intento de reducir la propuesta sólo a los derechos políticos planteado por la propia Belmonte antes de que el acuerdo comenzase a debatirse, ha convencido a las cuatro formaciones opositoras, que no "perdonan" que la no adscrita diera la Alcaldía a Barcala. Todos, sobre todo Guanyar y Compromís, se lanzaron contra la yugular de la edil acusándola indirectamente de "vaga" e "informal" por no acudir a las comisiones, por ejemplo la de Hacienda de ayer miércoles. Miguel Ángel Pavón pidió a Belmonte  y a Fernando Sepulcre, el otro concejal no adscrito (se presentó por Ciudadanos), que dimitieran por "dignidad democrática". Y de ahí no salieron.

Lo curioso es que como recordó el propio Luis Barcala, había un informe favorable del secretario y otro de los servicios jurídicos municipales para la modificación del ROP. Además les recordó que antes de que se celebrara el pleno de investidura, donde Eva Montesinos era la que iba a sustituir al dimitido Gabriel Echávarri al frente de la Alcaldía según todas las quinielas, desde los grupos de izquierda se trabajaba ya en la modificación del ROP. Insinuó que era una maniobra para "convencer" a Belmonte, que al final, como ya es público y notorio, optó por "vengarse" de Guanyar –ella salió elegida concejal bajo esas siglas- absteniéndose y entregando en bandeja el gobierno al PP.

Y en ello también incidió Barcala. "Si el PP gobierna este Ayuntamiento es por culpa de ustedes, que fueron incapaces de ponerse de acuerdo. No perdonan que un tripartito de izquierda empezará a gobernar en 2015 y por su incapacidad entregaran la Alcaldía al PP; la culpa no es nuestra, es suya", matizó el alcalde. Además, Barcala invocó el derecho constitucional que asiste a Belmonte, "pero hay algunos (en referencia a Compromís) que les da igual saltarse la Constitución".

Barcala: "Si el PP gobierna el Ayuntamiento de Alicante es por culpa de ustedes, que fueron incapaces de ponerse de acuerdo", en referencia a la incapacidad de gestión del tripartito de izquierdas

Así que el dichoso asunto Nerea Belmonte se volvió a enquistar. Porque el debate no sólo está en el Ayuntamiento; la Fiscalía Anticorrupción investiga si se compró el voto de Nerea Belmonte y su actuación puede tener gran trascendencia de cara al futuro. Pero hasta que se llegue una decisión en este sentido, el Ayuntamiento seguirá sin modificar el ROP, una iniciativa que ya quería realizar el tripartito en 2015 y no ha sido capaz de llevarla a cabo. Y es que en el Ayuntamiento de Alicante está muy difícil sacar adelante proyectos porque el ruido ha absorbido a la gestión política. Y aunque el PP lo intenta, con ocho concejales es complicado que se tomen acuerdos de esta trascendencia, máxime cuando se quiere "premiar", según la oposición, a la que por desgracia se ha convertido en la estrella negativa del Ayuntamiento: Nerea Belmonte.

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