24 de noviembre de 2020
DIRECTOR ANTONIO MARTÍN BEAUMONT

La difícil papeleta del seleccionador español

Alejandro Valverde fue campeón del Mundo en Austria hace dos años.

Alejandro Valverde fue campeón del Mundo en Austria hace dos años.

Desde que Óscar Freire se retiró de la competición, todos los combinados mundialistas han seguido siempre una premisa: arropar a Alejandro Valverde.

Dentro de 10 días se corre el Mundial de Ciclismo en Imola. El mítico circuito de automovilismo, que este año vuelve a acoger una carrera de Fórmula 1, será también el punto de llegada de una edición muy montañosa del campeonato del Mundo de Fondo en Carretera.

Una edición especial porque contará con la mejor participación de los últimos tiempos, y donde la selección española tiene ciertas opciones de victoria. Desde los lejanos tiempos de Bahamontes, a los corredores patrios se les da bien eso de escalar, y en las escasas ocasiones en las que el circuito mundialista presenta un desnivel acusado han firmado brillantes participaciones. Victoria de Alejandro Valverde en Innsbruck y de Abraham Olano en Duitama, y buenas prestaciones en mundiales escarapados como el de Florencia.

La edición de este año iba a ser en Suiza, pero las especiales circunstancias derivadas del coronavirus han hecho que la federación helvética se retirase a última hora, dejando vacío una competición que finalmente se celebrará en suelo italiano.

Eso sí, la dureza no se ha reducido. 258 kilómetros con un desnivel acumulado de casi 5.000 metros, lo que le convierte por derecho propio en uno de los mundiales más duros de la historia. Por metros de desnivel solo 8 mundiales (ninguno en este siglo) han acumulado más desnivel que el de 2020.

Si a esto añades que previsiblemente acudirán los mejores ciclistas del momento, muchos de ellos con el Tour entre las piernas, nos queda una preciosa tarde de domingo para tumbarse frente al televisor. Salvo que seas seleccionador nacional. Entonces tienes un problema.

Pascual Momparler, técnico de la selección española ya ha desvelado su preselección para la cita italiana, pero lo ha hecho curándose en salud. Ha dado 17 nombres, de los que solo podrán acudir 8.

Estos son los elegidos: Alejandro Valverde, Enric Mas, Marc Soler, Imanol Erviti y Héctor Carretero (Movistar Team); Gorka Izagirre, Luis León Sánchez, Omar Fraile, Álex Aranburu y Óscar Rodríguez (Astana); Mikel Landa y Pello Bilbao (Bahrain-Mclaren); Jesús Herrada (Cofidis); Mikel Nieve (Mitchelton-Scott); David de la Cruz (UAE); Víctor de la Parte (CCC) y Jonathan Castroviejo (Ineos-Grenadiers).

Desde que Óscar Freire se retiró de la competición, todos los combinados mundialistas han seguido siempre una premisa: arropar a Alejandro Valverde. Y con buenos resultados. El oro en Innsbruck, el bronce de Ponferrada y hasta los amargos metales de Florencia lo confirman. Pero ahora la situación ha cambiado. ¿Debe ser el murciano el único “capo” de la selección española?

No les faltan razones a los que piensan que sí. En un Tour en el que están absolutamente todos y donde la pandemia finalmente no ha tenido un papel relevante, el de Movistar tiene serias opciones de acabar entre los 10 primeros. Eso sí, por detrás de Mikel Landa y de su compañero Enric Mas.

Así que ¿debe ir la selección española con un líder o con tres? ¿O con más? ¿Deben llevar corredores que arropen en el llano, como Castroviejo y Erviti, o fiarlo todo a los escaladores? ¿Debemos confiar en la punta de velocidad de Aramburu o ponerle a trabajar como el resto?

Si nunca fue fácil ser seleccionador, en 2020, con apenas dos meses de competición, parece más difícil que nunca. Lo bueno es que, elija lo que elija, vista la calidad de los preseleccionados España va a tener un equipazo. Y nos espera un mundial terriblemente bonito.

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