El Santo Grial evoca su camino: de San Juan de la Peña a Valencia

Réplica del Santo Cáliz en San Juan de la Peña, el lugar donde permaneció tres siglos antes de ser trasladado a Valencia

Réplica del Santo Cáliz en San Juan de la Peña, el lugar donde permaneció tres siglos antes de ser trasladado a Valencia

Esta ruta que enlaza Aragón y Comunidad Valenciana celebrará su año jubilar con la intención de potenciar la reliquia que descansa en la catedral de Valencia



"Piensa que eres un caballero del siglo XII, que deambula por esas montañas, que llevas mucho tiempo buscando un lugar que te han indicado... Cuando llegas al complejo, al castillo custodiado bajo de la montaña, tienes la oportunidad de ver la reliquia más buscada del Occidente. Allí, en un ábside... Siglos y siglos custodiada esa reliquia en ese lugar. Y todo lo demás surge, porque el Santo Grial es un símbolo, pero es también magia".

Con esta inspiradora descripción me respondió la doctora en Historia del Arte Ana Mafé, autora de una tesis en la que demuestra que la copa alojada en la capilla del Santo Cáliz de la Catedral de Valencia tiene un elevado índice de probabilidades -de hasta un 99% habla- de haber sido la utilizada en la última cena que compartió Jesús con sus discípulos, cuando le pregunté por San Juan de la Peña antes de desplazarme al recóndito monasterio.

En este complejo religioso, en el viejo, ya que existe un nuevo en un lugar menos escarpado, permaneció depositada la copa durante tres siglos, entre el XI y el XIV, hasta que el rey Martín el Humano la trasladó, en 1399, a Zaragoza, y, desde allí, en 1424, Alfonso El Magnànimo la llevó al edificio catedralicio valenciana, donde ha superado numerosos reveses de la historia para sobrevivir. 

Y todo su recorrido ha sido reproducido por la Asociación Cultural El Camino del Santo Grial en un itinerario que parte de la citada San Juan de la Peña, donde reposó la copa durante los aludidos tres siglos, hasta Valencia, donde descansa en la actualidad tras un viaje tan azoroso que, realmente, comenzaría en Jerusalén en el siglo I.

Esta ruta tiene casi un centenar de municipios adheridos, desde el oscense de Botaya, segunda etapa, hasta el valenciano de Alboraya, alto previo a la entrada en la catedral de Valencia. También una credencial oficial que, con el preceptivo cuño en cada descanso, atestigua ese recorrido y permite recibir, como sucede con El Camino de Santiago, una acreditación al finalizar el itinerario a pie, en bicicleta o a caballo, que son los medios oficiales admitidos para llevarlo a cabo y ver reconocido el esfuerzo.

En octubre de 2020 comenzará el Año Jubilar de El Camino del Santiago Grial, que tuvo un acto previo en Valencia, a principios de junio, para presentarlo y recalcar el misticismo que envuelve la copa sagrada. El citado año jubilar abarcará buena parte de 2021 y constituirá la ocasión propicia para relanzar esta espigada senda que enlaza dos comunidades autónomas y recalca la importancia de la reliquia hospedada en la capilla del Santo Cáliz.

Y cierto, una vez te plantas en el monasterio de San Juan de la Peña, incrustado en montaña y amoldado a las características de la orografía que lo circunda, todo lo demás surge, como explica la doctora Ana Mafé.

Junto a una réplica de la reliquia en la cripta que lo custodió durante siglos, descansan cinco abades que tuvieron la oportunidad de contemplarla y orar ante ella. También, en una estancia próxima, reposan reyes de Aragón, empezando por Ramiro I, Sancho Ramírez y Pedro I, acompañados de familiares.  En otra, más abajo, compartían dormitorio los monjes benedictinos, en un ambiente sobrio y frío que les hacía recogerse y centrarse de lleno en sus dos primordiales tareas: orar y trabajar.

Aunque solamente queda un tercio de lo que fue y a pesar de los incendios que padeció y que indujeron finalmente a sus moradores a construir un nuevo monasterio más arriba, los vestigios del histórico San Juan de la Peña impresionan. Basta fijarse en los capiteles del claustro. En ese entorno, que supo atraer también a peregrinos de El Camino de Santiago y convertirlo en uno de sus lugares de paso, descansó el Santo Grial y, principalmente, fue tejiendo el fuste de su leyenda.

Ahora en el norte de Huesca quedan las huellas de lo que supuso el histórico monasterio y la réplica del cáliz para iniciar una ruta repleta de sombras, leyendas, evocaciones y misticismo que concluye en la catedral de Valencia, y más en concreto en la denominada Capilla del Santo Cáliz, donde emerge la copa, con todo su simbolismo, que muestra la última foto de este texto.

  

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