Elche se posiciona a favor del Tajo-Segura frente al Gobierno de Pedro Sánchez

Pedro Sánchez con Carlos González y Ximo Puig en un mitin del PSOE.

Pedro Sánchez con Carlos González y Ximo Puig en un mitin del PSOE.

El Equipo de Gobierno del Ayuntamiento de Elche y la Comunidad de Riegos de Levante han llegado a un principio de acuerdo para la cesión de los caudales sobrantes de la depuradora de Arenales del Sol a los regantes, unos 300.000 metros cúbicos anuales, durante una reunión que mantuvieron ayer por la tarde en la Alcaldía el alcalde de Elche, Carlos González; el concejal de Aguas, Antonio García; y el presidente y la gerente de entidad de riego, Javier Berenguer y Belén Castellano, respectivamente.

Carlos González considera que esta cesión de caudales será de gran utilidad para los regantes ilicitanos y destaca que durante la reunión ha reafirmado su compromiso como alcalde de Elche con el trasvase Tajo-Segura.

“Gobierne quien gobierne el trasvase Tajo-Segura es imprescindible, irrenunciable e insustituible para Elche y para la provincia. Y Castilla-La Mancha y sus dirigentes, sean del Partido Socialista o del Partido Popular, lo deben entender y asumir y abandonar ya la posición de confrontación sistemática en la que llevan ya demasiado tiempo instalados”, indica Carlos González.

Carlos González: "El agua es de todos y tiene que servirnos a todos, a Castilla-Mancha y también a la Comunidad Valenciana y a Elche"

“En este momento lo que corresponde es cumplir la ley, cumplir el Memorándum y poner punto final a esta dinámica de enfrentamiento entre comunidades porque el agua es de todos y tiene que servirnos a todos, a Castilla-Mancha y también a la Comunidad Valenciana y a Elche”, puntualiza el regidor ilicitano.

Recordar que la pasada semana, la Comisión de Transición Ecológica en el Congreso propuso, con el voto a favor de PSOEUnidos PodemosPDeCATPNV y ERC, considerar a la baja los trasvases. Así se incluye en el informe elaborado por la subcomisión para el estudio y elaboración de propuestas políticas de aguas, en coherencia con los retos del cambio climático, que pretende ser una guía para que el Gobierno mejore el actual Plan Hidrológico Nacional. Según el PP, Ciudadanos y los responsables agrarios, este es un primer paso para acabar con el trasvase Tajo-Segura.

De hecho, el presidente de Castilla-La Mancha, Emiliano García Page, avisó a las regiones del Levante que en el futuro tendrá que usar agua "de la desalación" para beber y regar, enfrentándose a uno de los barones de su propio partido, Ximo Puig, quien defiende la política de trasvases. También el PP de Alicante, a través del presidente provincial José Císcar, salió al paso de estas manifestaciones afirmando que "el PP no va a consentir que se cierre el trasvase Tajo-Segura", acusando a Ximo Puig y a la consellera de Agricultura, Elena Cebrián, de ser "muy tibios" en la defensa de los intereses de los agricultores y regantes.

Comenta esta noticia
Update CMP