19 de octubre de 2017 | DIRECTOR ANTONIO MARTÍN BEAUMONT

La bici eléctrica, una realidad con mucho futuro

Es un hecho, la conciencia ecológica ha calado de manera profunda en los hábitos de movilidad de los ciudadanos y hoy en día se venden más bicicletas que coches. La evolución eléctrica llega

El cambio climático está afectando de manera importante todo el mundo, la salud de las personas y la de nuestras ciudades y nuestros paisajes. Ante esta situación cada vez son más los ciudadanos están decididos a poner fin a todas aquellas prácticas que empeoran el medio ambiente. Una de las alternativas que está ganando peso en muchas ciudades europeas es la de cambiar los automóviles por bicicletas, y las principales marcas de automoción no son ajenas a ello y tienen sus propios modelos, llegando al extremo de incorporarlas como equipamiento opcional de algunos de sus coches, léase Peugeot con el 3008.

La bici se está convirtiendo en un medio de transporte protagonista también en muchas ciudades de nuestro país. Este medio de transporte además está hoy viviendo una transformación importante, gracias a los nuevos desarrollos técnicos, con la llegada masiva de las bicicletas eléctricas. El interés por este tipo de modelos es indudable, de hecho el año pasadó creció un 56% la facturación por la venta de este tipo de modelos, algo que el sector ha sabido aprovechar. Sin duda, empresas como Orbea se están tomando muy en serio esta nueva modalidad de transporte.  

Orbea, una empresa nacida en Eibar, produce alrededor de 32 bicicletas eléctricas al día, y ha sabido aprovechar muy bien la oportunidad. Este nuevo mercado le ha permitido crear alrededor de 20 puestos de trabajo adicional, la mayoría para sus instalaciones de Mallabia. Uno de los factores que ha llevado a la empresa ha decantarse por este tipo de vehículo es sobre todo el creciente interés de los ciudadanos por la bicicleta en general, un medio que sirve para desplazarse pero a la vez para mantener una práctica activa deportiva.  

El director gerente de Orbea, Jon Fernández, está convencido que la bicicleta eléctrica es una de las soluciones “que va a marcar tendencia desde la aparición de las bicis de montaña, MTB, en los 90 o las de carbono en el 2000”. Según él la bici de montaña supuso la entra de nuevos proveedores al mercado, y esto, es lo que va a provocar, ahora, la aparición de la bicicleta eléctrica. “Además de la llegada de nuevos públicos, y va a posibilitar alargar la práctica deportiva para todas aquellas personas que no puedan hacerlo con la bicicleta habitual”, piensa.  

Que cada vez hay más personas interesadas en este modelo de bicicleta es evidente. De hecho, la venta de bicis eléctricas es uno de los factores que explica por qué el año pasado aumentó el número de ventas de bicicletas de todo tipo, en concreto, un 1,4% respecto el año anterior. Y es uno de los factores que explica, por tanto, el incremento en más de un 8% en la facturación realizada dentro de este sector. Por eso, no es de extrañar que cada día más empresas vayan a sumarse a la producción de este tipo de transporte.  

Dentro de las bicicletas eléctricas existen muchas modalidades. Las claves del éxito de este tipo de bicicleta, son para Orbea la facilidad que ofrece la bicicleta eléctrica en términos de movilidad, su carácter no contaminante y la posibilidad de hacer ejercicio a la vez que uno puede divertirse. Factores, según esta empresa, que han convertido este instrumento en un producto muy popular. “Esto se va a manifestar en la ciudad, con los límites de velocidad en franca reducción. De ahí, que un coche o una moto llegarán a ir a la misma velocidad y en igualdad de condiciones que una bicicleta eléctrica. Además es más sana, más barata, menos contaminante y más duradera que cualquiera de los otros dos elementos”, apunta Fernández. Estas ventajas se plasman también en los modelos de montaña, que disponen de una serie de novedades que facilitan la movilidad.  

A pesar de todas estas ventajas la bicicleta eléctrica se encuentra en pleno desarrollo y por tanto quedan aún muchas cosas por perfeccionar. Estos vehículos incorporan un motor eléctrico de alrededor de 250 watios, un hecho, que junto con el material especifico necesario para su fabricación, hacen que el peso de la bicicleta sea un poco elevado, sobre los 20 kilos. Aun así fabricantes como Orbea se muestran convencidos de que la innovación permitirá ir reduciendo el peso hasta llegar a los 12 o 13 kilos. Estos mismos avances serán los que a la larga también podrían hacer bajar el precio, otro de los puntos críticos. Ahora una bicicleta eléctrica cuesta entre 2.000 y 3.500 euros debido al alto coste de fabricación, pero con el desarrollo de este modelo esto también podría variar.  

A pesar de estas posibles mejoras las bicicletas eléctricas han llegado para quedarse. Los proveedores esperan que cada año se vendan más, tal y como está pasando en otros países europeos como Holanda, Bélgica, Austria o Alemania. En este último circulan ya alrededor de 2,5 millones de bicicletas eléctricas. No es de extrañar por tanto que dentro de unos años tengamos cifras parecidas en nuestro país. 

Vídeos relacionados
Comenta esta noticia