25 de agosto de 2019
DIRECTOR ANTONIO MARTÍN BEAUMONT

Pastor da un giro radical a la relación con los Castro tras desarmar a Margallo

Tras meses de una latente tensión entre España y Cuba y justo cuando el deshielo de la Isla con EEUU ha puesto en guardia a nuestras empresas, se recogen los frutos de un empeño personal.

La reconocida capacidad de trabajo y de solventar obstáculos de la ministra de Fomento Ana Pastor puede dar próximamente una gran alegría a las empresas españolas. Meses de intensos contactos y negociaciones han logrado dar la vuelta a una situación que se había vuelto preocupante para las compañías nacionales con intereses estratégicos en la Isla.

Y es que los empresarios españoles atribuían al ministro de Exteriores, José Manuel García Margallo, cierta incapacidad para engrasar los contactos con el régimen cubano. Como ejemplo citan el primer viaje que Margallo realizó a Cuba en noviembre de 2014 acompañado por algunos empresarios españoles. En esa visita, Raúl Castro plantó al ministro y se negó a recibirle. Un desplante que se producía cuando mandatarios de todos los países sí lograban ser recibidos.

Desde ese momento, los empresarios optaron por cambiar de interlocutor. Los máximos directivos de las firmas con intereses presentes y futuros en la Isla -fundamentalmente ligadas al sector hotelero y turístico, pero también otros como el tecnológico- se pusieron en contacto con la ministra de Fomento, Ana Pastor, quién en el último año ha dedicado sus buenos oficios y su conocida capacidad de trabajo y negociación para defender los objetivos empresariales en el país caribeño.

Castro y Pastor acordaron nuevas inversiones

Tras meses de intenso trabajo, el Gobierno regresó a Cuba el pasado 16 de mayo en un intento de reconducir la situación. Ana Pastor viajo a la Isla con la flor y nata del empresariado español. Y, este vez sí, la delegación española fue recibida por Raúl Castro y ambos gobierno suscribieron varios acuerdos que van a facilitar el aterrizaje de firmas de nuestro país en Cuba.  Los resultados de ese trabajo comienzan a cosecharse. Y ahora conocemos que Balearia puede ser la primer pica... en La Habana.

La empresa naviera, propiedad del ex ministro Abel Matutes y una de las firmas punteras en el mundo en el transporte de pasajeros, quiere asumir la línea de ferry que conectará Miami y La Habana y, para ello, ha pedido la mediación del Gobierno. Y es que desde que Barack Obama y Raúl Castro, con la mediación del Papa Francisco, decidieran el deshielo y la reapertura de sus relaciones diplomáticas, la transición que se avecina ha convertido la Isla en un objetivo muy atractivo para los inversores de todo el mundo.

Sin embargo, hace meses, entre los empresarios españoles había mucha preocupación por la escasa capacidad de interlocución entre el gobierno de Mariano Rajoy el régimen de los Castro. Preocupación que se veía incrementada por la creciente presencia norteamericana en La Habana y el viaje que, acompañado por la patronal de su país, había realizado a La Habana el presidente francés, Francois Hollande.

 

 

 

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