15 de octubre de 2020
DIRECTOR ANTONIO MARTÍN BEAUMONT

Los indignados de Zaldivar sí castigan al PNV y envían un mensaje a Urkullu

Urkullu y Ortuzar, en la medianoche del domingo celebrando la victoria electoral.

Urkullu y Ortuzar, en la medianoche del domingo celebrando la victoria electoral.

El paseo triunfal de los peneuvistas el 12-J ha tenido un lunar negro en la zona de la tragedia del vertedero, en el que Alberto y Joaquín llevan 158 días enterrados. Con un voto de castigo.

Paseo militar en la mayor parte de los municipios vascos, toque de atención en la zona cero de la tragedia de Zaldivar. Los indignados vecinos de las localidades que rodean el vertedero siniestrado, en el que llevan sepultados Alberto Sololuze y Joaquín Beltrán la friolera de 158 días, han dado su más sonoro voto de castigo al PNV y a su socio en Ajuria Enea, el PSE.

Y los votantes de Zaldivar, Eibar, Ermua o Elgueta, -los municiopios en el radio de acción del vertedero- han lanzado un mensaje muy nítido al lendakari Íñigo Urkullu, a semanas de volver a prometer su cargo: la gestión en las labores de rescate deben sufrir un vuelco total y el consejero responsable, el socialista Iñaki Arriola, debe pagar políticamente por su negligencia.

Los resultados en la zona cero de la tragedia hablan por sí solos. En Zaldivar, gobierna precisamente la coalición PNV-PSE desde las pasadas municipales. Este domingo, Bildu se ha convertido en la primera fuerza. Peneuvistas y socialistas han perdido más de un centenar de votos.

En la cercana Ermua, el PNV también recibe un voto de castigo. Pierde la primera posición en favor del PSE. En la colindante Eibar, Urkullu logra vencer pero se deja escapar 461 votos mientras su socio socialista se deja también 350 papeletas. Y en el Elgueta, PNV y PSE también sufren un importante castigo y convierten a Bildu en la fuerza más votada.

 

 

En las últimas, semanas -la última vez el sábado 4 de julio, dos días antes de que se cumplieran seis meses del accidente-, los vecinos de Zaldivar y alrededores se han echado a la calle para mostrar su indignación por la gestión del Gobierno Vasco en el rescate de Alberto y Joaquín. Los gritos de "¡Arriola dimisión!" han sido una constante.

Muy pocos dudan de que el titular socialista de Medio Ambiente va a convertirse en la primera víctima política del caos en la gestión del trágico accidente del ya lejano 6 de febrero.

En la medianoche del domingo, durante la celebración del PNV por su triunfo, Urkullu quiso tener un recuerdo para Alberto y Joaquín.

Pero la plataforma que agrupa a los afectados le ha recordado que para ellos no tiene mucha credibilidad. "No has recordado a Alberto y Joaquín después del desastre, pero convocaste las elecciones. Hoy, 6 meses después no tienes ninguna credibilidad".

 

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