15 de enero de 2021
DIRECTOR ANTONIO MARTÍN BEAUMONT

Las pruebas que demuestran la manipulación de la izquierda para acusar a VOX

Imagen difundida por un ciudadano de Barcelona con algunos de los supuestos violentos

Imagen difundida por un ciudadano de Barcelona con algunos de los supuestos violentos

El intento de culpar a VOX de los disturbios choca con la realidad de las protestas pacíficas a la luz del día y con la identidad de los violentos nocturnos, que incluso cantan "Gora ETA".

Las redes han llegado a convertir incluso en tendencia el lema #IlegalizaraVox, con una campaña dirigida a culpar al partido de Santiago Abascal de los disturbios nocturnos que durante las noches del viernes y el sábado se han vivido en algunas de las más importantes ciudades de España, con Madrid y Barcelona a la cabeza.

Pero la realidad es bien distinta. VOX ha defendido las protestas pacíficas, a la luz del día en muchos casos y protagonizadas, como por ejemplo en La Rioja, por hosteleros arruinados por la combinación letal de pandemia y cierre de sus negocios, decretado por las autoridades.

 

Y los altercados, muy aparatosos en la Gran Vía Madrileña o en las calles de Barcelona, han tenido la condena expresa del partido de Santiago Abascal, como de la inmensa mayoría de formaciones, con mensajes en ese sentido de la práctica totalidad de sus dirigentes y todo el apoyo a los Cuerpos de Seguridad, resumido en un mensaje del propio presidente de VOX:

 

 

Nada de eso ha valido para que, desde la izquierda política y mediática, se les haya señalado como instigadores de unos altercados presentados como acciones de "ultraderechistas" o de "nazis", aunque las imágenes desmienten esa acusación y presentan esas algaradas como la respuesta de indefinidos grupos de todos los "colores".

Y desde luego, de extrema izquierda, antisistema o, en todo caso, alejados de la etiqueta de ultraderechista que le ha llevado al propio presidente del Gobierno a repudiar la violencia o al fundador de Podemos, Juan Carlos Monedero, a adjudicársela en exclusiva  al "extrema derecha".

Las decenas de imágenes y vídeos tomados por ciudadanos en distintos puntos de España desmontan esa acusación y demuestran, sin margen a la duda, la amalgama de grupúsculos radicales que, al calor de manifestaciones pacíficas y generalmente al término de ellas, han aprovechado la coyuntura para lanzarse a las calles, saquear comercios, incendiar contenedores y provocar choques con la Policía Nacional:

 

 

La identidad de uno de los participantes en las algaradas de Barcelona demuestra que la naturaleza del conflicto, al comenzar el toque de queda, tiene más que ver con el mundo antisistema, en sus diferencias variables ideológicas, que con una impulso político oficial de nadie.

Más imágenes consolidan esa teoría, pese a las acusaciones contra VOX, incluyendo un elocuente vídeo tomado por un vecino de Barcelona en el que se escucha perfectamente a una masa de manifestantes nocturnos saltándose las restricciones y presentándose a sí mismos como "Anticapitalistas":

 

 

Todo es le ha llevado a Iván Espinosa de los Monteros a aclarar, con un contundente mensaje, la naturaleza que a su juicio tienen las algaradas vividas en las últimas 48 horas: los que protestan pacíficamente son autónomos y familias empobrecidas tildadas despectivamente de "ultraderecha". Y los que protagonizan escenas de extrema violencia nacen, en realidad, de espacios antisistema marginales:

 

 

Pero el sonido definitivo lo ponen las calles de Vitoria, objeto también de manifestaciones al anochecer en las que, lejos de cánticos de ideología ultraderechista, lo que se escucha con nitidez es un lema bien conocido de apoyo a la banda terrorista: "Gora ETA":

 

 

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