09 de agosto de 2020
DIRECTOR ANTONIO MARTÍN BEAUMONT

Pedro Simón conmociona las redes con su terrible artículo sobre Andrea Janeiro

La mayoría de edad de la hija de Belén Esteban ha puesto sobre la mesa un espeluznante debate que el periodista de "El Mundo" ha recuperado poniendo los pelos de punta al más impasible.

Mucho se ha hablado de la mayoría de edad de Andrea Janeiro Esteban y de su linchamiento en las redes una vez despixelado su rostro en las fotos de las revistas. Hasta la Policía ha tenido que intervenir para frenar el acaso que estaba sufriendo la hija de Belén Esteban y Jesulín de Ubrique en las redes sociales.

Han sido muchos los personajes famosos que se han partido una lanza a favor de la otrora conocida con Andreíta y de todos los que han sufrido el acaso en la plaza pública de las redes sociales. Sonada fue la explosión de Iker Jiménez hace unos días. 

Este martes Pedro Simón iba un poco más lejos en su artículo de El Mundo titulado Andrea y el pollo, con el que puso los pelos de punta a más de uno recuperando el caso de Carla Díaz, que con sólo 14 años se quitó la vida para huir del acoso que sufría: "Cada vez que veo un linchamiento me acuerdo de Carla. Cada vez que los francotiradores decretan la pieza de la semana. Me acuerdo de Carla cada vez que leo a algún prehomínido armar una frase como el que carga una Smith & Wesson; cada vez que veo un incendio y a muchísima gente fuera mirando, no con agua, sino con bates de beisbol y un bidón de gasolina. Aquí hay quien insulta como el que hace gimnasia matinal. Como una condición para empezar bien el día. Frente al espejo líquido. Para tonificar. Y para verse más alto y más guapo". 

Simón deja las cosas claras: "No me gusta la tauromaquia. No me gusta la caza. No me gusta Belén Esteban. Ni lo que dice. Ni lo que hace con su vida o lo que hizo con la de su hija (cuando ésta no se podía defender). Pero menos me gusta este Ku Klux Klan. Esas antorchas que encienden cada semana los encapuchados de Twitter. La procesión de camino a la pira y todo ese aquelarre viral. Es gente frustrada y acomplejada. Tipos que en persona no tendrían arrestos para decirte nada. Los de siempre. En un sitio nuevo. Como nunca". 

Para concluir, sentencia: "De no haber pasado lo que pasó, Carla Díaz tendría ahora 18 años. Los mismos que Andrea Janeiro. Quién le iba a explicar a una -desconocida y humilde- y a la otra -archiconocida y rica-, lo que tiene de salvavidas la palabra vínculo. Y la capacidad que tiene el sufrimiento para unir a dos personas que ni se conocen". 

Comenta esta noticia