24 de noviembre de 2020
DIRECTOR ANTONIO MARTÍN BEAUMONT

Marruecos y Argelia "torean" al Gobierno con la avalancha migratoria de Canarias

Grande-Marlaska el pasado viernes en Canarias con la comisaria de Interior de la UE.

Grande-Marlaska el pasado viernes en Canarias con la comisaria de Interior de la UE.

La situación es insostenible en las islas, solo comparable a la crisis de los cayucos de 2006. Y mientras, ambos países se siguen negando a aceptar repatriaciones a cambio de nada.

La situación migratoria de Canarias ha pasado de ser crítica a insostenible, ante la avalancha de sin papeles que siguen llegando por la llamada Ruta Atlántica.

El Ministerio del Interior de Fernando Grande-Marlaska se muestra incapaz de hallar una salida ante el plante en jarras de Marruecos y Argelia. Ambos países suman dos tercios de la inmigración ilegal que está llegando a España, pero ninguno acepta a sus ciudadanos de vuelta porque desde marzo mantienen sus fronteras cerradas, alegando motivos sanitarios por el coronavirus.

Al no haber vuelos de repatriación a ninguno de los dos países, la Policía Nacional se encuentra en un callejón sin salida. Por más que la semana pasada el Ministerio del Interior desplegara en Canarias un operativo especial destinado, sobre todo, a averiguar más sobre las mafias que están detrás de este alud.   

En Interior sospechan ante ESdiario que, especialmente en el caso de Marruecos, el reino de Mohamed VI quiere sacar provecho de este nudo gordiano para España. Pidiendo contrapartidas, como siempre. A ello se le suma la precaria situación económica de Senegal y Mauritania, empeorada por la pandemia, que empuja a muchos de sus ciudadanos a buscar un futuro en España.

Si el pasado fin de semana se registró una cifra récord de llegadas en un solo día a las islas (1.269 inmigrantes del sábado al domingo), los números de esta semana tampoco han dado respiro. El miércoles desembarcaron 144 inmigrantes en Las Palmas de Gran Canaria y otros 90 en Tenerife; el jueves, 155 en Las Palmas. 

La Policía Nacional habla abiertamente de una crisis migratoria comparable a la de los cayucos de 2006, año en el que llegaron a Canarias más de 39.000 ilegales. Hasta la fecha han desembarcado este año en las islas muchos menos, en torno a 15.000, pero hay jornadas con cifras que superan las diarias de entonces. En noviembre, la media diaria en Canarias ha rondado los 400 inmigrantes.   

La efervescencia de la Ruta Atlántica ha provocado que a estas alturas de año España ya haya sobrepasado el número de inmigrantes llegados a sus costas en todo el año anterior. Y eso que este 2020 ha tenido meses prácticamente en blanco por el estado de alarma y el confinamiento. Pero, a mediados de junio, el relajamiento de las medidas abrió una caja de Pandora que no tiene visos de cerrarse. Todo lo contrario.

Las autoridades canarias están desbordadas. Y la mayoría de los inmigrantes llegados a Las Palmas siguen varados en el muelle de Arguineguín, a día de hoy más de 2.000 de ellos. No hay dónde meterlos a todos. No obstante el viernes pasado, en una visita a la zona, el ministro Grande-Marlaska se comprometió a que en unas semanas serían trasladados a un campamento que está montando el Ejército en unos terrenos del Ministerio de Defensa. 

Pero de momento, allí seguirán unas semanas más.

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