25 de septiembre de 2020
DIRECTOR ANTONIO MARTÍN BEAUMONT

Almeida confiesa emocionado cómo fue el fatídico día en que le falló a su madre

José Luis Martínez-Almeida, un rojiblanco de corazón

José Luis Martínez-Almeida, un rojiblanco de corazón

El alcalde de Madrid ha escogido el programa de Josep Pedrerol para abrir su corazón y hacer una confesión íntima que ha causado sensación entre propios y extraños.

José Luis Martínez-Almeida es uno de los pocos políticos que han salido fortalecidos de la crisis del coronavirus. Su sencillez y campechanía es aplaudida de manera general. Y un último gesto, una inesperada confesión personal sobre su relación con su madre, con el programa del periodista Josep Pedrerol de testigo, ha reforzado aún más esa imagen de hombre afable y sensible.

Su revelación tiene que ver con su conocida militancia en la hinchada del Atlético de Madrid. Fue su madre, precisamente, la que le inculcó el amor a los colores rojiblancos. Y con motivo del triste aniversario de la final de Lisboa de hace seis años, cuando los colchoneros perdieron la Copa de Europa ante el Real Madrid, el regidor capitalino ha relatado una anécdota personal inédita.

 

Ante las cámaras del programa 'Jugones', Almeida ha relatado cómo vivió el partido, que le pilló viajando en su coche. "Iba conduciendo pero con la camiseta del Atlético de Madrid. Paro el coche y enciendo el móvil para ver cómo va el partido. Miro el móvil y veo que ganamos 0-1. Subo al coche y sigo conduciendo. Después enciendo la radio. Minuto 85, 0-1", cuenta Almeida.

Una frase fatídica

Decide entonces llegar a casa de su madre y acompañarle en los últimos minutos. "Hay una frase que le dije y que me perseguirá siempre: 'mamá, no te preocupes. Esta vez no te va a pasar lo de hace 40 años. Esta vez ganas la Copa de Europa'", relata Almeida, recordando que su madre estuvo presente en la fatídica final de 1974 ante el Bayern Munich.

"En ese momento Filipe Luis cede el córner y ocho segundos después Sergio Ramos metió el gol. Dos segundos después de que Ramos metiera el gol mi madre se fue a la cama sin mirare a la cara", relata el político del PP.

 

"La única vez que he sentido que le he fallado a mi madre. ¿Cómo puedo haberle dicho esto? Qué gafe. Mi madre es la que me inculcó el sentimiento atlético", sentencia. Tal era el amor por los colores, que en el epitafio de su tumba todos los hermanos decidieron que figuraran unas palabras inspiradas en el famoso lema de los del Metropolitano: "Nunca dejó de creer".

 

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