23 de septiembre de 2019 | DIRECTOR ANTONIO MARTÍN BEAUMONT

Peligra el récord mundial del Emérito al filtrarse el problema sexual que sufre

Ahora que parecía que la vida volvía a la normalidad y que todo le sonreía de nuevo va y sale a la luz el secreto que más daño podía hacer a Don Juan Carlos. Seguramente, el peor para él.

Que al Rey Juan Carlos le gusta comer bien no es ningún secreto. Le gustaba cuando ejercía como Rey reinante y lo ejerce mucho más ahora que es jubilado y que tiene mucho más tiempo libre. Así, es relativamente habitual verle comer en algunos de los mejores restaurantes de España como ocurrió este lunes cuando estuvo almorzando en El Paraguas. En muchas de estas escapadas gastronómicas le acompaña la Infanta Elena, que disfruta tanto como él de este placer y de otros como la caza o la tauromaquia. 

A sus 80 años sigue disfrutando de su vida de jubilado y quedaba para comer en lo que todo parece un encuentro con amigos en el restaurante típico asturiano.

Su nuera, la Reina Letizia que cuida mucho su alimentación y le gusta la comida asturiana, también ha visitado en alguna ocasión El Paraguas hace años, aunque bien es cierto, que ha podido hacerlo en los últimos años pero no ha habido constancia gráfica. Sin embargo, sí que hemos podido verla junto a su esposo el Rey Felipe en el otro restaurante de los mismos propietarios, el Ten con Ten, situado en pleno barrio de Salamanca y con una carta de origen asturiano pero actualizada.

Don Juan Carlos salió de lo más agradable deseando Feliz Navidad a la prensa y dando las gracias al preguntarle como será la Navidad con su hija la Infanta Cristina en casa y no queriendo comentar como se encontraba él. 

Pero para muestra un botón porque se mostró con gran vitalidad, apoyado sobre el bastón que tanto le recomendó su querido Carlos Herrera... al que acabó haciendo caso.

Claro que el Rey Emérito podría tener otro problema de salud bien distinto y del que se ha hecho eco estos días la periodista Pilar Eyre que, en declaraciones a El Español, aseguró que "tiene un problema sexual que puede tratarse médicamente".

Todo a raíz de que para Eyre, Don Juan Carlos es el gran amante de España: "Claramente, más que Julio Iglesias".

A su juicio, "la erótica del poder. Eso existe desde siempre: los hombres poderosos siempre han tenido ese atractivo suplementario para muchas mujeres. Lo cuentan algunos amigos del Rey, que él sólo tenía que señalar con el dedo a las mujeres que quería. De todo tipo: de la aristocracia, empresarias, mujeres jóvenes, mayores el problema era elegir, porque, como decían ellos, 'se le ofrecían todas', que vaya frase machista, por cierto. A los Borbones les encantan las mujeres, les encanta el sexo y practicarlo. Son así: los padres, los abuelos".

En cuanto a la naturaleza del problema sexual, se limitó a aclarar que "requiere tratamiento" y prefirió no especificar si se trataba de "impotencia sexual" para no meterse en un lío.

 

 

 

Comenta esta noticia
Update CMP