22 de abril de 2019 | DIRECTOR ANTONIO MARTÍN BEAUMONT

Raquel Sánchez Silva recibe un golpe durísimo cuando mejor le iban las cosas

Con un flamante programa en solitario en TVE recién estrenado y una vida familiar y sentimental aparentemente idílica, la presentadora de La Uno se enfrenta a un nuevo y complicado brete.

A Raquel Sánchez Silva le sonríe la vida en el presente, a nivel personal con sus dos hijos y su pareja, Matías Dumont, y a nivel profesional, donde no deja de cosechar proyectos televisivos en solitario y acaba de estrenar lo nuevo de La Uno Lo Siguiente en el access prime time de la cadena pública.

Sin embargo, el pasado se empeña en volver y arruinarle la etapa dulce que atraviesa. Sin ir más lejos, su exsuegra, Santina Biondo, ha colaborado con el periodista italiano Paolo Gentili para escribir La muerte de un buen chico: la increíble historia de Mario Biondo, un libro que recoge todas las incógnitas sobre el supuesto suicidio del cámara y marido de la presentadora fallecido en mayo de 2013.

Mientras espera la tercera autopsia que se realizará al cadáver de su hijo, Santina Biondo reconstruye en el libro lo que sucedió el 30 de mayo de 2013 y convierte en protagonista a la presentadora de TVE, a la que culpa de la inacción por parte de la justicia española: "Nunca presionó para que se hicieran las investigaciones adecuadas. Es más, se opuso legalmente por dos veces a nuestra solicitud de apertura del caso en España y al recurso subsiguiente", publica La Vanguardia.

La familia Biondo sigue dudando de la actitud de Sánchez Silva durante todo el proceso y en los años posteriores: "Solo he visto muecas en su cara, muchas muecas, nunca bajar una sola lágrima. No vi a Raquel llorar por mi hijo. Trató de convencernos de que Mario murió suicidándose, pero visto que nosotros no creímos absolutamente nada de ello, cambió la versión diciendo que murió con un juego autoerótico".

Según su exsuegra, "la versión del suicidio era muy cómoda para ella. Estoy absolutamente segura que ella no va de buena fe, que nos mintió primero a nosotros y después a los fiscales italianos".

En este sentido asegura rotunda: "El único derecho que reconozco es el que tenía mi hijo para seguir viviendo y ahora el de encontrar Justicia. Los derechos de la viuda no me importan nada de nada".

 

Comenta esta noticia
Update CMP