Ciudadanos y Compromís estiran a un PSPV que no afloja: lo que la semana desvela

Jesús Gimeno ha exigido al PSOE en Moncada que empiece a cumplir su acuerdo para aprobar los presupuestos

Jesús Gimeno ha exigido al PSOE en Moncada que empiece a cumplir su acuerdo para aprobar los presupuestos

De las peticiones de Cantó y Gimeno, de Cs, al PSOE tras apoyarle, a la revisión del Botànic II de Mónica Oltra y al expediente de la moción de censura en Massalfassar que puede eternizarse

Ciudadanos ha lanzado esta semana dos andanadas de aviso al PSOE después de unos meses más de encuentros que de desencuentros. Su síndic en Les Corts, Toni Cantó, ha anunciado que su partido se opondrá a las conclusiones de la denominada Comisión de Estudio para la Reconstrucción Social, Económica y Sanitaria si mantiene el actual borrador de dictamen.

En este último, por ejemplo, el tripartito insiste en la reversión de concesiones sanitarias, una cuestión que, a priori, poco tiene tiene que ver con esa reconstrucción y sí que forma más parte del programa electoral de Unides Podem. Si la comisión ya ha nacido tocada por limitar el número de comparecientes, un desmarque de Ciudadanos le acabará de arañar el barniz supraideológico que le permitiría ir más allá del Botànic II. Monolo Mata, el síndic ´apagafuegos´del PSOE, está intentando limar estas asperezas.

Casi al mismo tiempo Jesús Gimeno, secretario de Acción Institucional de Ciudadanos en la Comunidad Valenciana y, por tanto, responsable de marcar el camino a los concejales de su partido en la autonomía, ha exigido a la alcaldesa socialista de su ayuntamiento, el de Moncada, que aplique ya el Plan de Empleo Local elaborado para superar las consecuencias de la pandemia.

Ciudadanos permitió que el PSOE, en minoría, aprobara el presupuesto de esta población de l´Horta Nord. Respaldó, en una decisión inédita hasta la fecha, la distribución de partidas para este 2020 a cambio de incluir un decálogo de medidas encaminadas a recuperar el municipio en diversos ámbitos de los efectos de la crisis sanitaria. Ahora Gimeno le urge a que empiece a aplicarlas. Segundo aldabonazo de Ciudadanos a PSOE. En este caso, de mayor importancia porque, junto a Cantó, Gimeno es el principal referente en la actualidad de su partido en el ámbito valenciano.

Y por el lado de Compromís

Mientras, Compromís también ha apretado al PSOE desde el otro lado, desde la vertiente de socio minoritario que no quiere ver que el mayoritario, el socialista, realiza una ampliación de capital para que entre, de algún modo, Ciudadanos.

Compromís por una parte aprieta, reclamando la financiación justa al Gobierno central y socialista sobre todo, bastante más últimamente que el propio president de la Generalitat, Ximo Puig, e insistiendo en una revisión del pacto del Botánic II. Un tema más que ha hecho propio la coalición compromisaria aunque fue Pilar Lima quien lo planteó semanas atrás, en su campaña como candidata a la secretaría general de Unides Podem.

Y, por otro lado, afloja introduciendo el factor complicidad, como cuando este viernes la vicepresidenta, Mónica Oltra, ha  señalado, respecto a la mezcolanza de cargos en el Consell, que "es como el ganchillo, no puedes quitar un punto porque se te deshace todo el jersey". Por tanto, lo considera indivisible y descarta introducir o quitar algún punto que pueda dar al traste con toda la pieza. 

Eso sí, lo hace aduciendo, ante las críticas veladas procedentes del PSOE por la escasa participación de cargos de Compromís en los momentos críticos del estado de alarma, que "nosotros hemos estado trabajando. Que a lo mejor no se le ha dado bombo y platillo, es posible. Nos hemos centrado más en sacar el trabajo adelante". 

El efecto colateral de la moción de censura de Massalfassar

En este tira y afloja al PSOE desde Ciudadanos y desde Compromís, se ha producido un hecho, la moción de censura de Massalfassar, que, como ya avanzó EsdiarioCV, iba a tener bastante más calado que el local y agrandaría fisuras en el propio Botánic.

 

Para Compromís, y en particular para su principal ´accionista´, el Bloc, la pérdida de esta alcaldía ha dolido especialmente. No tanto por el tamaño del municipio, sino por otras connotaciones, como que ha venido firmada por un ex alcalde suyo, Carles Fontestad, que ahora tiene acta de concejal por la formación Demòcrates Valencians.

La postura del PSOE no ha ayudado, precisamente, a consolarle de la pérdida. El único edil local del partido que dirige Ximo Puig en el ámbito valenciano, Ismael Gimeno, sorprendió y paso de una predecible abstención a votar a favor. Es decir, se alineó con Cs, PP y DV contra Compromís, socio preferente del Partido Socialista en el Botánic.

De poco sirvieron las advertencias de expediente lanzadas por el secretario general del PSPV-PSOE en l´Horta Nord y ex delegado del Gobierno, Juan Carlos Fulgencio. No solo las desoyó, sino que agravó la herida e incluso fue, en el turno de intervenciones, más crítico con el alcalde de Compromís, Joan Morant, que los propios firmantes de la moción. Esto no significa que vaya a entrar en el futuro equipo de gobierno de Massalfassar.

El expediente socialista

Tampoco que el PSOE lo vaya a expulsar de un día para otro. De momento, lo único realizado es el típico anuncio de iniciar expediente de expulsión. Ahora falta toda la labor burocrática que tiene que dilucidar el Comité de Garantías Federal del PSOE. Los ediles de Sueca están en la misma situación desde hace un año y un mes y aún no han sido expulsados.

Cuestiones secundarias para Ximo Puig y para el socialismo valenciano, que anda más centrado en la gestión de la pandemia y su difusión y en la aproximación en la distancia del congreso previsto para el verano de 2021, en el que el plenipotenciario ministro José Luis Ábalos podría dar la estocada - o, como mínimo, intentarlo- al actual president de la Generalitat. 

Todo ello si se le pasa el disgusto que tiene, o que ha trasladado, por la desaparición de una enorme escultura de Enric Mestre en Manises, arramblada en unas obras de su ministerio. Un caso que suena a risa si no fuera por la tragedia que estamos viviendo. Primero, que la derriben, y, segundo, que tanto el alcalde de esta localidad como colegas de profesión del afectado hayan puesto el grito en el cielo pidiendo un resarcimiento moral. Al final, por sus declaraciones, el más coherente parece el propio artista. O el menos radical en criticar este hecho difícil de explicar pero totalmente secundario en el contexto de drama sanitario que estamos viviendo.

 

H.G
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