15 de diciembre de 2019
DIRECTOR ANTONIO MARTÍN BEAUMONT

Como acceder a la quimera de la jubilación anticipada

La hucha de las pensiones no para de bajar, pero el sueño de adelantar el momento de jubilarse es una constante en la mayoría de trabajadores. Voluntaria o forzosa, conlleva penalización.

Llegar a la época “dorada” del retiro es cada día más complicado, ya que, a medida que pasa el tiempo, la edad de jubilación tiende a alargarse para garantizar la sostenibilidad del sistema de pensiones. Actualmente, esta edad ya sobrepasa los 65 años (65 años y 8 meses) para aquellos trabajadores que hayan cotizado menos de 36 años y nueve meses. Año tras año este límite irá creciendo hasta los 67 años en 2027 con el objetivo de garantizar la pensión pública de los futuros jubilados.  

Además, desde la última reforma estructural en el sistema de pensiones, el acceso a la jubilación se va complicando cada vez más. Cada año se establecen nuevos límites para el cobro del 100% de la pensión de jubilación. En 2020, cambian los requisitos tanto en el número de años cotizados como en el periodo de cómputo mínimo para el cálculo de la base reguladora, que pasa de 22 a 23 años. En 2027 serán necesarios los últimos 25 años para el cálculo de la base reguladora, que determinará nuestra pensión de jubilación.

La ecuación se va a seguir complicando en los años venideros con reformas que sirvan para hacer más sostenible el sistema de reparto. Se espera que en 2023 entre en vigor el factor de sostenibilidad, que vinculará las pensiones a la esperanza de vida, y la revalorización de las pensiones a la salud de las finanzas públicas, el conocido como factor de equidad intergeneracional. A pesar de todo ello, hoy en día menos del 5% de los trabajadores por cuenta ajena retrasa su jubilación, una opción que permite mejorar la pensión entre el 2% y el 4% en un intento gubernamental de incentivar la prolongación de la vida laboral de los trabajadores.

Con este mismo objetivo de retrasar el momento del retiro, la reforma laboral de 2012 del Partido Popular había eliminado también la jubilación forzosa: las empresas ya no podían obligar a sus empleados a jubilarse el día que cumplían la edad legal de retiro. Si bien el Gobierno del PSOE revirtió en diciembre esta medida. Desde la Seguridad Social precisan que la jubilación demorada se está reduciendo en favor de la jubilación activa, que permite seguir trabajando y cobrando el 50% de la pensión o el 100% en el caso de los autónomos con asalariados. 

Con esta variante en juego, optar por la jubilación anticipada parece de nuevo la opción preferida. Para quienes se hayan planificado bien a nivel financiero será mucho más fácil poder adelantar el momento de su jubilación Eso sí, retirarse antes implica pagar un precio por ello, lo que se llama coeficiente reductor, que es el porcentaje que se resta a la pensión por el hecho de cobrarla de manera anticipada y que puede llegar al 2%.

 

En la actualidad, solo podrán pedir el retiro de manera anticipada aquellos que tengan, como mínimo, dos años menos respecto a la edad legal de jubilación. Además, también será obligatorio estar dado de alta como trabajador y acreditar un periodo mínimo de cotización de 30 años y, de esos, al menos 2 estar dentro de los 15 anteriores a cuando uno se jubile. Con la jubilación anticipada no se aplicarán bonificaciones. La jubilación anticipada forzosa, aquella que se produce por razón externa a la voluntad del trabajador como consecuencia de una situación de reestructuración empresarial, tiene sus propios condicionantes: 4 años menos de la edad legal, haber cotizado un mínimo de 33 años y haber estado inscrito en las oficinas de empleo los 6 meses anteriores. Y su coeficiente reductor es menor.

Comenta esta noticia
Update CMP