18 de junio de 2019
DIRECTOR ANTONIO MARTÍN BEAUMONT

Arden los teléfonos de Zarzuela por la bronca a Felipe VI en la final de Copa

Esteladas y símbolos contra España en la última final de la Copa del Rey.

Esteladas y símbolos contra España en la última final de la Copa del Rey.

A cuatro días del partido, la Casa Real dibuja el peor de los escenarios e intenta evitar lo que parece inevitable. Y encima la Federación no impedirá el acceso de símbolos independentistas.

En el Palacio de la Zarzuela son muy conscientes de que el próximo sábado van a alinearse todos los condicionantes para que el Rey viva el minuto más incómodo de su reinado. El vacío de poder en la Federación Española de Fútbol (RFEF), la presencia masiva de aficionados del Barcelona y un independentismo deseoso de utilizar uno de los eventos más mediáticos, también en el ámbito internacional, para vengarse por el firme papel de Felipe VI tras el referéndum ilegal del 1-O.

A cuatro días de la final entre el Barcelona y el Sevilla en el estadio Metropolitano, la Casa Real prepara la asistencia del Monarca al palco, que fue confirmada oficialmente este martes. Y en Zarzuela reina la preocupación por la encerrona que se prepara desde las peñas del club catalán y desde la ANC y Ómnium, dispuestos a infiltrarse entre los más de 25.000 seguidores culés que van a viajar a Madrid.

El equipo de colaboradores del Rey se ha desayunado este miércoles con un nuevo contratiempo. La RFEF no va a impedir la entrada al Wanda de banderas esteladas y símbolos o pancartas insultantes contra España. Y eso que existen precedentes: en 2016 un juzgado de Madrid prohibió el acceso al estadio de símbolos independentistas, una decisión que avaló el pasado 28 de marzo el Tribunal Superior de Justicia de Madrid.

Sin embargo, el vacío de poder en la federación -en vísperas de las elecciones a la Presidencia- va a facilitar que los símbolos inconstitucionales vuelvan a ondear el sábado a partir de las 21.30 horas. Justo cuando suene el himno de España, momento para el que el independentismo prepara "un gesto".

En cualquier caso, el ministro del Interior, Juan Ignacio Zoido, ya ha adelantado que su departamento aplicara la ley de antiviolencia en el deporte si se producen pitos o abucheos a los símbolos nacionales.

"El Gobierno tiene un firme compromiso de erradicar la violencia del mundo del deporte. La libertad de expresión hay que defenderla pero en base a ese principio; también hay que respetar a todos aquellos, que además son mayoría, que respetan unos himnos con todo lo que tiene de simbología", ha dicho Zoido en una entrevista en el diario Marca. La citada ley prevé sanciones económicas para los clubs y medidas sancionadoras, como la prohibición de entrada a los estadios, para aquellos aficionados que vulneren la normativa.

 

Pitada al himno durante la final de la Copa el pasado año, entre el Barcelona y el Alavés. Junto al Rey y Méndez de Vigo, Puigdemont.

 

Pese a que las peñas barcelonesas habían exigido a su presidente, Josep María Bertomeu, que plantara al Rey en el palco, éste ha confirmado su presencia. Pero parece improbable la asistencia de la primera autoridad institucional de Cataluña, el presidente del Parlament, Roger Torrent.

Zarzuela está preocupada por ese "gesto" que preparan los independentistas, y no descartan alguna imagen bochornosa, como que los aficionados del Barcelona se pongan de espaldas cuando aparezca el Rey y suene el himno de España.

Se negocia contrarreloj entre la Casa Real, La Moncloa, la RFEF y los clubes, el Barcelona y el Sevilla. Y  es que, esa es la otra derivada que preocupa, la respuesta que los aficionados del club hispalense den cuando se humille al Jefe del Estado, a la enseña nacional y al himno.

Una imagen nada gratificante para un evento que van a seguir cientos de millones de espectadores en todos los rincones del mundo. Un caramelo demasiado apetecible para el agitprop independentista. 

 

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