30 de septiembre de 2020
DIRECTOR ANTONIO MARTÍN BEAUMONT

El incierto futuro de Pablo Iglesias y su núcleo duro: "Juicio oral, dimisión"

La imputación de Podemos ha puesto a Iglesias con el agua al cuello.

La imputación de Podemos ha puesto a Iglesias con el agua al cuello.

El líder de Podemos ha comprometido su palabra sobre el momento en que dimitirá por casos de corrupción. Aunque una maniobra con sus estatutos pone en duda su compromiso ético.

La audiencia televisiva era millonaria. La pregunta directa y la respuesta igual de tajante. Preguntó el moderador del debate electoral de los candidatos, Vicente Vallés: "¿Señor Iglesias, en qué circunstancias usted asumiría responsabilidades políticas por casos de corrupción en su partido?". "Apertura de juicio oral, dimisión. Así de rápido y así de concreto", zanjó el ahora vicepresidente segundo del Gobierno.

Tal vez entonces no podía imaginar Iglesias que ese escenario que dibujaba, aparentemente despreocupado, esté tan próximo a llegar. Con dos fechas marcadas en rojo en el calendario, el 2 de septiembre cuando el juez Manuel García Castellón ha citado a declarar en la Audiencia Nacional al exabogado de Podemos, José María Calvente.

Y el próximo 20 de noviembre, cuando el magistrado del 42 de Madrid, Juan José Escalonilla, ha llamado a declarar como imputado al secretario de Comunicación morado y alto cargo de la Vicepresidencia segunda, Juanma del Olmo.

La situación para Iglesias y su núcleo duro es especialmente inquietante en lo que respecta a la primera cita, la relacionada con el caso Dina. ¿La razón? Que el arrepentido Calvente ya ha denunciado que ese caso que denunció el líder morado es "un montaje". El magistrado García Castellón ha dado sucesivos pasos que apuntan a la imputación de Iglesias, al que ya cambió la condición de perjudicado a sospechoso.

Más aún, este caso lleva ya meses de instrucción con lo que uno de los caminos que le queda al magistrado, cuando el 2-S oiga a Calvente, es imputar a Iglesias para interrogarle, antes de dar la instrucción por cerrada. De ahí, el siguiente paso será que la causa pase al Supremo dada la condición de aforado de Iglesias. Y el juicio oral, si el auto final del magistrado no es revocado, estará mas cerca que nunca. Tal vez en los primeros meses del año próximo.

 

Iglesias, Montero y el fiel Juanma del Olmo. Junto a Rafa Mayoral y Pablo Echenique están todos en el disparadero.

 

Pero paralelo al camino judicial está el camino orgánico. Lo que dictan los estatutos internos del partido y su Código Ético, del que tanto ha presumido Iglesias. Como informó ESdiario, Iglesias impuso en la última Asamblea de Podemos un cambio de calado. Antes, los cargos imputados -como Juanma de Olmo este martes- debían dimitir de inmediato. Ahora la línea roja está en el procesamiento.

El código ético de Podemos, reformado para relajar las exigencias disciplinarias para sus cargos públicos.

 

Con este reciente cambio, Iglesias no ha hecho más que ganar tiempo. Pero le ha servido para mantener en el tablero a uno de sus pocos peones de máxima confianza, al que se llevó incluso en su equipo para la Vicepresidencia. Pero queda por saber que sucederá el 2 de septiembre, cuando a la vuelta de las vacaciones, Calvente desfile por la Audiencia Nacional. Muchos esperan que ese día, el juez Manuel García Castellón, él sí, adopte sobre Iglesias una decisión "rápida y concreta".

 

Y es que como asegura a ESdiario un antiguo diputado de Podemos purgado por Iglesias, "hasta el momento, el único que está cumpliendo el Código Ético del partido es el abogado Calvente". En concreto, su artículo 14...

 

 

 

 

Comenta esta noticia