Javier Moliner. "Mi ciclo finaliza lo que no significa un cierre de puertas"

Javier Moliner

Javier Moliner

El presidente de la Diputación de Castellón mantiene su palabra sobre su futuro político. Él quiere entregar el testigo en plenitud. ¿Pablo Casado podrá persuadirle? El tiempo lo dirá.

Javier Moliner (Castellón, 1975) organizó un acto a Pablo Casado cuando éste prácticamente se estrenaba en política. Su discurso le convenció totalmente. Años después, muchas cosas han cambiado: Casado, líder nacional del PP, y Moliner, en su punto más alto, mantiene su anuncio de retirada. El presidente de la Diputación cree que ha cumplido con su compromiso de gobernar con  humildad, honradez y con respecto hacia el adversario.

Mandato de inicio y de fin. Con todo el viento a favor, en abril del año pasado, anunciaba que dejaba la presidencia del PP provincial, como así ha ocurrido, y que tampoco optaría a un nuevo mandato en la Diputación. ¿Puede dar marcha atrás tras la elección de Pablo Casado al frente del PP?

-En estos momentos, desde luego que no. Las personas debemos marcarnos ciclos vitales, sobre todo en actividades públicas donde la obligación de rendición de cuentas implica la capacidad de poder comprometerte, cumplirlo y cerrar un ciclo. Siempre he defendido la regeneración en política y uno debe ser coherente con lo que dice. Por tanto, mi ciclo finaliza, lo que no implica un cierre de puertas para siempre.

Si Casado, al que apoyó, le dice que le gustaría incorporarlo en una candidatura, ¿le diría que no?

-En principio, sí.

¿Y cómo le puede persuadir?

-He asumido el compromiso público de no renovar mi cargo orgánico en el partido y abandonar la Diputación y no hay ningún motivo para cambiar. Me une muy buena relación con Pablo Casado, y en su mente puede pasar la tentación de ofrecerme algo, pero él sabe cuál ha sido mi decisión. Es una cuestión de pura coherencia personal y entiendo que lo respetará. Pero, desde luego, debe sentirse libre para hacerme alguna propuesta pero mi decisión está tomada.

En el partido ha cambiado todo

Desde luego. El PP está asistiendo a una refundación con un importantísimo salto generacional con el que me siento muy cómodo porque es lo que le hacía falta al partido: ilusión, esperanza y la posibilidad de recuperar electores.

¿Quién le gustaría que le sustituyera en la Diputación?

-Esta decisión no me corresponde a mí y la dirección provincial del partido debe tener la seguridad de que colaboraré estrechamente con quien vaya a ocupar la responsabilidad si los ciudadanos apuestan por el PP.  Si de algo me siento orgulloso de mi etapa al frente del PP en Castellón es de haber formado un equipo en el que hay alineación para cubrir todos los puestos.

Los ciudadanos nos piden soluciones y no sólo bronca. Y éste es el PP de Castellón

Dos castellonenses en la ejecutiva nacional.

-Nunca había habido nadie. Algo habremos hecho bien durante estos años. Y nos representarán a los afiliados como lo que somos: un partido renovado que nunca ha creado problemas y que se muestra fuerte y conectado con la sociedad, abierto al diálogo y a la participación y transparencia. Abierto a un nuevo tiempo en el que los ciudadanos nos piden soluciones y no sólo bronca. Y éste es el PP de Castellón.

Tiene mayoría absoluta pero ha logrado consensuar los presupuestos al menos con el principal partido de la oposición. Se está cumpliendo el objetivo de diálogo y acuerdo que se marcó en la investidura.

-La gente había pedido que hablásemos y desde la mayoría absoluta tiene más valor porque no lo necesitas pero hemos logrado que el 80% de nuestras decisiones hayan sido por unanimidad. El clima de relación ha sido de absoluto respeto y consensos y diálogos permanentes. Es una buena cosa que hablemos en las cosas importantes y esto ha sido posible también gracias al talante de la oposición. 

Al presidente del gobierno le deseo mucha suerte con la ministra de Sanidad pero no tengo ningún dato objetivo que me permite decir que la vaya a tener

Se mostrado profundamente crítico e indignado con los "recortes" de la consellera Carmen Montón, ahora ministra, en el Hospital Provincial de Castellón. ¿El relevo de de consellera supondrá un cambio?

-Al menos ha permitido una vía de diálogo. Al presidente del gobierno le deseo mucha suerte con la ministra de Sanidad, pero no tengo ningún dato objetivo que me permite decir que la vaya a tener. Aquí entró (en el hospital Provincial) cual elefante en cacharrería, dispuesta a no escuchar a nadie, intentando buscar la confrontación permanente, desde la irresponsabilidad que supone en el ámbito sanitario provocar una bronca que acaba generando una merma en la calidad del servicio. Esto no es responsable porque la gestión debe ser pulcra porque atendemos a los ciudadanos en un momento vital.

¿Algo le diría usted al presidente Ximo Puig?

-Me consta que intentó reconducirlo pero no lo logró. La interlocución de la nueva consellera ha abierto nuevas posibilidades. El papel de la Diputación en el Consorcio del Hospital es el de garante de la excelencia en la atención a los castellonenses.

El Consell ha conseguido marear a los ayuntamientos y no han resuelto nada

El presidente de la Diputación de Alicante hablan de discriminación del Consell. ¿Usted también cree que existe un trato discriminatorio con los municipios de Castellón?

-Han pasado desapercibidas las críticas. Si analizamos el catálogo de carencias educativas, en dependencia… tenemos el mismo trato. Han conseguido marear a los ayuntamientos pero no han resuelto nada. Yo no soy de entrar en polémicas estériles pero reivindico que la agenda se resuelva que no se ha hecho en más de tres años. No se ha hecho nada en carreteras tampoco.

Pedro Sánchez que venga en tren o en avión pero con soluciones para nuestras infraestructuras

Si le tuviera que pedir algo al presidente Pedro Sánchez, ¿qué sería?

-Que venga en tren o en avión pero con soluciones. Tenemos reivindicaciones históricas que en infraestructuras son críticas, como el Corredor Mediterráneo con el que no debemos perder ni un minuto. Toda la agenda de Rajoy debe trasladarse a Sánchez. Hay que recordar permanentemente que la agenda valenciana debe estar en la primera línea de acción.

Ya que cita indirectamente la polémica visita al FIB. ¿Alguien del equipo de Pedro Sánchez le llamó para anunciarle que venía a Castellón?

-No. Parece ser que a la alcaldesa de Castellón se le dijo porque estaba allí. No podré negar que lo sabía porque era vox populi que venía al FIB, pero oficialmente no lo supe. El presidente Rajoy sí que vino a traer el AVE a Castellón, vino oficialmente a la Diputación y entiendo que es como debe venir un presidente de Gobierno: oficialmente y no de tapadillo para hablar de nuestros problemas. No le pido que venga con el Corredor debajo del brazo pero sí con la voluntad de escuchar.

Pero ha promocionado el aeropuerto…

-Bueno… es que llegan más fibers a Castellón. A la alcaldesa y a Puig los utilizó de teloneros para justificar el viaje en avión.

Casado supone un revulsivo para el PP, defiende sin complejos nuestros valores y al final supondrá un giro en la tendencia de voto

¿Los cambios en la dirección nacional perjudican a Bonig?

-Nos benefician a todos porque la barca del partido necesitaba un revulsivo que lo da Casado, que defiende sin complejos nuestros valores y al final supondrá un giro en la tendencia de voto. Y será positivo para todos, especialmente para Bonig que se va a enfrentar a unas elecciones autonómicas en las que, además de su tirón, debe contar con la marca nacional que es determinante.

Si la marca se ha revalorizado, ¿por qué no utiliza esa marca para seguir en la Diputación o en otro puesto?

-Porque uno tiene que ser consecuente y mi recorrido siempre ha determinado entregar el testigo. No creo en la profesionalización de la política de la que nadie debe ser rehén. Yo creo que puedo tener otras salidas profesionales, lo que no significa que cierre puertas del todo porque mantengo mi lealtad y mi compromiso de servicio público. Los ciclos han de saber cerrarse.

¿Es necesario y positiva la limitación de mandatos?

-Lo es en general. Puede haber alguna excepción, como el alcalde de algún pueblo al que sus vecinos le pidan seguir. Pero en cargos de cierta exposición pública, es tremendamente saludable marcarse ciclos y que uno sea capaz de entregar el testigo en plenitud de forma. Esto es como el relevo del 4 por 100. A nadie se le ocurre que se entregue el testigo estando cansado sino en plenitud porque si no, el resultado de la suma será malo.

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