11 de julio de 2020
DIRECTOR ANTONIO MARTÍN BEAUMONT

Pablo Iglesias abandona La Tuerka y Fort Apache pero pone en la diana a RTVE

El flamante vicepresidente sale de sus pantallas amigas pero busca refugio para su modelo político en la potente corporación pública. ¿Lo logrará? Éste es el plan... y sus rivales.

 

 

La querencia televisiva del flamante (tomen aire) vicepresidente segundo y ministro de Derechos Sociales y Agenda 2030 siempre fue un hecho. Desde sus emisiones en Tele-K (a cuyo propietario luego recompensó con un puesto en el Ayuntamiento ‘carmenita’ de Madrid) a sus programas en la cadena oficialista iraní Hispán TV, a Iglesias le ha gustado la televisión más que un escrache en la Facultad de Políticas.

Al fin y al cabo, Iglesias le debe buena parte de su éxito a la televisión. Aquel día en que apareció por primera vez en una tertulia de Intereconomía, saltando su nicho habitual de público, fue para él un día en que repicaron las campanas en su cabeza. Y ya el día en que se sentó en un plató de La Sexta fue su apoteosis.

Pero el ahora vicepresidente primero siempre quiso estar al plato y a las tajadas. De ahí vinieron ‘Fort Apache’ (para los iraníes) y ‘La Tuerka’, transformada más tarde en ‘Otra vuelta de Tuerka’ para la web de ‘Público’, el diario de Roures que sirve de altavoz oficial a Podemos.

 

En uno y en otro Iglesias hizo desfilar a quienes consideraba interesantes o a quienes deseaba realizar un acercamiento. Por cierto, incluyendo a Fernando Paz, uno de los ideólogos de Vox.

Ahora el vicepresidente tiene que abandonar su práctica televisiva privada. El pasado 10 de enero la cuenta oficial en Twitter del programa anunciaba el abandono de Iglesias, en virtud del artículo 98 de la Constitución sobre las incompatibilidades de los ministros.

El propio Iglesias se despedía anunciando la emisión de las últimas entrevistas grabadas, que incluyen una a José Luis Rodríguez Zapatero (contribuidor, en la sombra, del acercamiento con el PSOE). “Buscaré ratos para entrevistar a personas interesantes”, aseguró de forma un tanto sorprendente teniendo en cuenta el régimen de incompatibilidades y sus nuevas actividades.

En todo caso, Iglesias y el clan podemita en el Gobierno tienen un objetivo televisivo más inmediato: TVE. El partido morado quiere tener mucho qué decir sobre lo que aparece en los Informativos de la cadena pública. No se fían del resto de cadenas. De ninguna.

¿Podrá con Redondo?

Y ante la imposibilidad de disponer de una televisión propia potente, su estrategia pasa por ‘canibalizar’ los de la pública. El único problema es que Pedro Sánchez y su gente no están dispuestos a que la Corporación y, en concreto, esa área clave, queden fuera de su control.

Para ello los morados se enfrentan a dos diques de contención del PSOE. Uno, más lejano, situado en La Moncloa, donde Iván Redondo ha sido reforzado con las atribuciones de Comunicación; otro, en el propio ente, donde el sanchismo cuenta con Enric Hernández (exdirector de ‘El Periódico’) para mantener la ortodoxia.

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