El infortunio y un gran Sevilla CF se ceban con la peor versión del Levante UD

Lo abarrotado de las gradas de Orriols, probablemente la mejor noticia levantinista en la matinal de hoy

Lo abarrotado de las gradas de Orriols, probablemente la mejor noticia levantinista en la matinal de hoy

Levante 2 - Sevilla 6. Los granotas cometen errores de toda índole en el contexto menos indicado: es decir, frente a un rival que te los hace pagar con creces

El infortunio y un gran Sevilla CF se ceban con la peor versión del Levante UD 

Levante 2 – Sevilla 6. Los granotas cometen errores de toda índole en el contexto menos indicado: es decir, frente a un rival que te los hace pagar con creces. 

¿Por qué el prometedor inicio dejó paso a la cruda realidad? La cuestión, probablemente, no difiera en exceso de la que, en este mismo instante, se puedan estar haciendo varios seguidores granotas y, a la vez, debe de servir como acicate para encarar el trascendental choque del próximo jueves en Valladolid. Necesario resultará hacer examen de conciencia durante los próximos días. 

La primera oportunidad clara era para el Levante mediante remate de cabeza franco de Roger y posterior opción no menos clara de Bardhi en el rechace, pero un minuto después Ben Yedder ya aprovechaba la pasividad defensiva granota para inaugurar el marcador; también 60 segundos después Roger transformaba en gol un preciso centro de Luna y, sin embargo, instantes más tarde Carriço sacaba tajada de una inexplicable “media-salida” de Oier para poner el 1-2.  

Dentro de los límites de ese tiovivo se movió un primer tiempo en el que, como si de alguna escena de película de los hermanos Marx se tratase, todo lo que unos – ataque - construían para el juego del Levante UD; otros – defensa y muy particularmente portería - se encargaban de echarlo por tierra con celeridad.  

La guinda a esta secuencia que parecía poco menos que interminable tomó forma poco antes del intermedio. La pena máxima que había cometido Aleix Vidal y que detuvo el guardameta checo Vaclik a Morales – el Levante aún seguía llegando con peligro en ese momento del partido - serviría como preludio al colofón a una primera mitad tan entretenida en líneas generales como punitiva para los granotas en particular. Volvió a ser, como de costumbre en las filas sevillistas, el magnífico ariete galo Wissam Ben Yedder quien encendiera la traca que suponía la sentencia definitiva del duelo antes del paso por el vestuario con dos tantos más, era el hat-trick más rápido de lo que va de campaña y su quinta diana en menos de 72 horas. 

Calvario que no iba a hacer sino proseguir para los granotas en los inicios de la reanudación. Cualquier pérdida de balón de la medular levantinista era aprovechada por mediapuntas de la talla de “Mudo” Vázquez o Sarabia para conducir letales contragolpes y continuar, de esta manera, haciendo sangre. Precisamente esta circunstancia, tras los tantos de André Silva y el propio Pablo Sarabia, propiciaba que el electrónico reflejara un, tan insólito como sonrojante para los locales, 1-6 con todavía más de media hora por “disputarse”. 

30 minutos finales que transcurrieron entre la obvia prioridad de los allí presentes por no sufrir daños colaterales habida cuenta de los 36 grados que los termómetros llegaron a reflejar; así como marcados, a su vez, por la falta de voluntad sevillista por ahondar aún más en una herida ya de por sí de colosales proporciones. Moses Simon acortaba ligerísimamente distancias para poner un 2-6 final en el luminoso para olvidar.... o quizás no tanto. 

  

 

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