23 de octubre de 2020
DIRECTOR ANTONIO MARTÍN BEAUMONT

Bildu y Otegi viven con entusiasmo sus días de gloria en la España de Sánchez

La nueva Batasuna vive días de gloria tres años después de que su líder saliera de la cárcel. Con más influencia que nunca, Otegi se siente fuerte y ajeno a las críticas.

Quién se lo iba a decir a Otegi hace apenas tres años, en marzo de 2016, salió de la cárcel tras seis años y medio entre barrotes y la inhabilitación como cargo público hasta 2021. En tan escaso tiempo, él y su partido se han convertido en protagonistas de la política española, detestados pero decisivos, con tres ejemplos incontestables.

El primero, y más relevante: decidirán quién y cómo gobierna en Navarra, que tendrá una presidenta nominal del PSOE pero dependerá, en todo, del PNV navarro, Geroa Bai y, sobre todo, de la nueva Batasuna. El pacto formal no incluye a Bildu, pero sin Bildu simplemente no valdría de nada. Y pese a ello, los socialistas navarros lo afrontan con "convicción e ilusión", en palabras de su secretario de Organización, Ramón Alzórriz.

 

No es el único tablero decisivo que tiene a los de Otegi como llave: su alianza con ERC, formal en las Elecciones Europeas y oficiosa pero sólida en todo lo demás, sitúa al frente separatista con 19 diputados conjuntos en el Congreso y, salvo que Sánchez encuentre otra fórmula o convoque nuevamente Elecciones Generales, sus votos serán determinantes.

En Moncloa

Y un último motivo de alegría para cerrar un paisaje estimulante para el mundo abertzale pero devastador para el resto: a la influencia en Navarra, segura, y a la ascendencia en Moncloa, probable; le suma poderío en el País Vasco, con más concejales, alcaldes y diputados autonómicos que nunca.

Lo reconocen a ESdiario fuentes socialistas y populares por igual. "Aunque parezca mentira, poco a poco Otegi está dejando de ser el de ETA para ser un político de izquierdas, es increíble", se quejan, más en el PP que en el PSOE, que oficialmente no critica en público apenas al líder de Bildu y de Sortu. Quizá porque le van a deber Navarra. Quizá porque, además, en Euskadi la vieja Batasuna sube como nunca al unísono de la desaparición del PP, Cs y Vox y la menor influencia del PSOE vasco. Todo sopla a su favor.

 

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