21 de septiembre de 2019
DIRECTOR ANTONIO MARTÍN BEAUMONT

Otegi delata a Sánchez y revela la contrapartida del pacto de la vergüenza

En primer término, María Chivite.

En primer término, María Chivite.

A la vez que la líder de los socialistas navarros anunciaba este viernes un preacuerdo que necesitará de la abstención de Bildu, el líder batasuno explicaba en una radio local la otra parte.

Ni José Luis Rodríguez Zapatero en 2007 ni Alfredo Pérez Rubalcaba en 2014 dejaron que el Partido Socialista de Navarra llegara tan lejos. Pedro Sánchez, sí. 

El líder del PSOE ha cruzado la línea roja que su partido había mantenido durante 140 años de historia al normalizar a los herederos de Batasuna como socios. Y no hace tanto que la entonces número dos del PSOE con Rubalcaba, Elena Valenciano, prometía: "Nosotros no vamos a ir con Bildu ni a la vuelta de la esquina y muchísimo menos a una aventura política".

Ellos, el viejo PSOE, son los primeros sorprendidos por el hecho de que el sanchismo se haya atrevido a tanto sin el menor pestañeo, a cambio de que Sánchez tenga más cerca su investidura.

A última hora de la mañana de este viernes la líder del PSN, María Chivite, anunció un preacuerdo con Geroa Bai (la marca local del PNV), PodemosIzquierda-Ezkerra para gobernar en la Comunidad Foral. Un pacto que necesita de la abstención necesaria de al menos dos de los ocho diputados de Bildu.

Horas antes, Sánchez daba pistas de cuál iba a ser el desenlace en Navarra al ponerse la venda antes de la herida: "Antes del 26 de mayo había un Gobierno donde estaba Bildu. Después del 26 de mayo, si hay la formulación de un gobierno progresista no estará Bildu (...). Ni Bildu va a votar al Partido Socialista ni el Partido Socialista está votando a Bildu. En absoluto estoy negociando con Bildu", afirmó en una entrevista en Telecinco.

Que la decisión de Sánchez de cerrar el paso a un gobierno de centro derecha de Navarra Suma (la coalición de UPN, el PP y Cs) tiene todo que ver con su investidura es un hecho. 

El propio coordinador general de Bildu delató al presidente en funciones en una entrevista radiofónica. Casi a la misma hora en la que se anunciaba el acuerdo en Navarra, Otegi adelantaba en la emisora vasca Herri Irratia que los cuatros diputados de su partido no se opondrían a la investidura de Sánchez. Que le darán "una oportunidad". 

Así anunciaba la propia Bildu la noticia en su cuenta de Twitter:

 

¿Qué está haciendo Bildu en Navarra? La respuesta la dieron ellos mismos este jueves, cuando votaron en contra de una declaración municipal en el Ayuntamiento de Pamplona en el que la corporación rechaza  "la utilización de espacios festivos en los que se promuevan expresiones de odio tales como homenajes a terroristas excarcelados con la consiguiente ofensa y exclusión para las víctimas de los asesinatos". Por ejemplo.

Sánchez ya se sacudió los complejos con los proetarras cuando permitió que la líder de los socialistas vascos, Idoia Mendia, posara en Navidad a toda portada brindando con Arnaldo Otegi, a quien por cierto TVE entrevistó la semana pasada en horario de máxima audiencia.

Aquella fotografía levantó no pocas ampollas en el socialismo y que motivó que el hijo de Fernando Múgica, asesinado por ETA, se diera de baja del PSOE, escandalizado. "NO en mi nombre", decía José María Múgica en la carta enviada al partido.

Habrá que ver si en esta ocasión alguien se atreve a toser públicamente al endiosado líder de los socialistas.

 

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